Espacio dedicado a promover la devoción a la Virgen mediante la divulgación del rezo del Rosario, como medio de contemplar y meditar los misterios de la vida de Nuestro Señor Jesucristo y asemejarnos a Él.

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Asociación y Cofradía del Rosario Santo Domingo el Real


sábado, 1 de octubre de 2016

Cofradia del Rosario

Hola, buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.                       
   
A LA ANTIGUA USANZA

Ayer tuvimos día de retiro y, esta vez, un hermano sacerdote de Valladolid vino a acompañarnos y a darnos unas meditaciones. Parece muy normal... pero lo cierto es que este encuentro ha sido realmente curioso. Todo surgió porque este sacerdote llamó pidiendo un libro del perdón.

-¿Cuánto cuesta? -preguntó.

-Pues, siendo sacerdote... ¡un retiro!

Y así se presentó ayer el padre Alfredo, hablando de nuestro particular "trueque a la antigua usanza": un libro por un retiro. Él dijo que salía ganando con el cambio; ¡nosotras creemos que fue al revés!

¡Así son las cosas del Señor! ¡Todos salimos ganando!

Dándole vueltas, he caído en la cuenta de que Cristo es el gran amante de los trueques. Él cada día quiere arreglarse a la antigua usanza contigo: ante tu debilidad, te ofrece su fortaleza; ante tu pereza, te ofrece el impulso de su amor; ante tu irritabilidad, te ofrece su paz...

¡Él está deseando que le entregues lo tuyo, para darte de lo suyo! ¿Aceptas el trueque? Con Cristo, ¡siempre salimos ganando!

Hoy el reto del amor es hacer un trueque. Te invito a que hoy le entregues a Cristo todo lo que te pesa, ¡no importa cuántos trueques tengas que hacer! Deja que Él llene todo tu ser y, ahora que estás repleto de su paz, ¡que sigan los intercambios! Si hoy te encuentras una "cara larga", acéptala... ¡y cámbiala por una sonrisa! Hoy haz sonreír a una persona. ¡Disfruta con los cambios a la antigua usanza! ¡Feliz día!

VIVE CRISTO

viernes, 30 de septiembre de 2016

Cofradia del Rosario

Hola, buenos días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.                       
   
MISIÓN SERVIR

Ayer por la mañana hubo reparto de tareas; quedaban varias cosas por hacer del famoso callejón que estos días estamos remodelando: cortar cables, pintar, montar una ventana, llenar los armarios... había una tarea para cada una.

A mí me tocó montar la ventana que hay en la parte central.

Tenía que "acristalarla" con unas placas de metacrilato que había que unir a modo de puzle, pues no había otra cosa. ¡Nunca había hecho algo así! Lety se paró y me dijo:

-Hoy mi misión es servir: traer lo que me pidáis, sujetar la escalera...

Y así, entre recado y recado, me enseñaba mientras después ayudaba a Verónica con el nuevo orden o controlaba la instalación luces que Sión e Israel estaban haciendo en el callejón. Me impresionó mucho su papel. Cambió la eficacia por servicio.

Sus manos sujetaban la escalera; después, la placa que tenía que cortar; y con paciencia volvieron cuando me equivoqué con las medidas. Al no encajar bien una de las placas, mis manos eran todo silicona, ¡me pegaba por todos los sitios! Y me ayudó a terminar. Así conmigo y con el resto.

En cuántos momentos nos puede la competitividad o sentirnos realizados en nuestras metas en un tiempo record. Sin embargo, Lety me recordó ayer que todo eso nada tiene de importante, que lo importante es el amor que pongas en cada cosa y por quién lo haces. Que tu meta sea tener los sentimientos de Cristo, y Él nos dejó la clave de la felicidad: que nos amemos los unos a los otros, ahí encontrarás plenitud.

¿Cuál es tu misión para hoy?

Hoy el reto del amor es que tu misión sea servir. Un servicio alegre y sonriente, sin buscar la eficacia sino que la persona que el Señor te ponga sienta las manos del Señor sirviendo. Que Él sea en ti.

VIVE DE CRISTO
  

jueves, 29 de septiembre de 2016

Cofradia del Rosario

Hola, buenos días, hoy Lety nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.                       
   
¿Y SI...?

Hace unos días, las novicias me vinieron a comentar que si, el sitio donde guardamos la leña y las cosas de la huerta, que si ese callejón lo podían vaciar para limpiarlo y convertirlo en una sala de trabajo y almacén.

Yo las miré con cara de pereza.

-¿Pero sabéis lo que me estáis pidiendo? -contesté- Yo siempre lo he conocido así, es una guarida de telarañas, plomo viejo, algún ratón... Además, ¡qué pereza!, las paredes están fatal, no hay casi luz... Es imposible sacar algo bueno de ese sitio; mejor pensamos otro lugar.

Sin embargo, ellas sólo sabían que decirme:

-Pero, ¿y si lo vaciamos? ¿Y si lo limpiamos? ¿Y si lo pintamos?...

A mí se me hacía un mundo y la pereza me daba por todos los sitios, pero me di cuenta de que ellas no veían impedimentos en nada. Les dije:

-Fenomenal, si lo hacéis, me parece bien, yo os ayudo.

Fue inmediato: el primer día que desaparecí del Noviciado porque tenía una visita, cuando volví, me dijeron:

-No te asustes... Hemos sacado a la huerta parte de lo que había en el callejón. En realidad no había nada de utilidad, todos eran macetas vacías... y poco más.

Cuando miré por la ventana, el jardín estaba invadido de trastos que no sabía muy bien qué hacer con ellos. Pero las novicias estaban felices porque ya habían empezado a limpiar.

La verdad es que a mí la pereza me desapareció cuando vi que su sueño se empezaba a hacer realidad, cuando vi la ilusión tan grande que tenían.

Total, que el lunes empezamos a revocar las paredes con cemento; luego, yeso; seguido, pintura; ayer montamos los armarios y hoy ya sólo queda poner la luz.

Ha quedado genial, por momentos veíamos cómo se iba transformando el lugar.

Y me doy cuenta de que así es nuestra vida: muchas veces tenemos pereza de entrar en nuestro interior porque lo que vemos desde fuera es suciedad, telarañas... y la pereza nos dice que mejor para otro día. Así dejamos pasar el tiempo y no acabamos de aprovechar el gran regalo que el Señor te quiere hacer con una habitación nueva. Nos quedamos con lo antiguo y sucio por no apostar por lo nuevo.

Hoy el reto del amor es no tener miedo a mirar en tu interior. Vete a una iglesia, siéntate delante de un Sagrario y háblale a Cristo. Pídele que te limpie la habitación, que haga nuevo lo que te pesa en el corazón, deja en su cruz esa situación que no entiendes y que te está haciendo sufrir, déjasela a Cristo en la cruz para que muera por ella y resucite. La puerta de tu habitación es tu libertad: ábrele la puerta a Cristo, y verás cómo, lo que ayer era suciedad, hoy es algo nuevo.

VIVE DE CRISTO
  

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Cofradia del Rosario

Hola, buenos días, hoy Verónica nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.                       
   
BLANCAS

Estamos arreglando el callejón. Ayer estuvimos dando el último repaso de pintura. Lo mejor fue cómo acabamos... en comparación a cómo empezamos.

Cuando nos pusimos a pintar estábamos preparadísimas: que si guantes, que si máscara por si olía fuerte, que si gafas por si cae en los ojos, manteniendo la distancia intentando no mancharnos mucho... Pero fuimos cogiendo confianza, quitándonos las gafas, la mascara, los guantes y, al final, acabamos todas perdidas de blanco.

Cuántas veces nos pasa esto, que hacemos las cosas sin intención de mancharnos, con máscaras y guantes. Tu hijo te habrá pedido que le ayudes con los deberes y le has dado un diccionario o un ordenador para que lo busque, o alguien te ha llamado en un momento malo y has contestado con monosílabos para que cortase cuanto antes, o cuando ha habido que cuidar a una persona enferma y lo haces porque toca. Hacer las cosas como si no fuesen con nosotros no te llena, ni tampoco estar todo el tiempo dedicado a uno mismo, eso te va vaciando por dentro.

Cristo con nosotros no hace las cosas a medias. No nos salvó desde una nube del cielo; bajó y se hizo uno de nosotros, se hizo carne de nuestra carne, se hizo débil. Entró en nuestras fragilidades para salvarlas. Él se manchó las manos de sangre para que seamos felices hoy, ahora. Si tú hoy sientes ese vacío y no eres feliz, pídeselo a Él. Él lo hizo por amor y lo vuelve a hacer en cada Eucaristía.

Hoy el reto es que te manches, que te entregues totalmente a lo que hagas en cada momento del día; trabajando, estudiando, que te sientes a ayudar a tu hijo, que escuches a la persona que te necesita, pero todo desde el amor. Acabarás manchado, sí, pero feliz por haber amado.

VIVE DE CRISTO
  

martes, 27 de septiembre de 2016

Cofradia del Rosario

Hola, buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.                      
   
FRUSTRACIÓN VS. AMOR

Me impactó muchísimo leer el otro día que "Responsabilidad" equivale a "Responder de".  Porque, si se trata de 'responder', quiere decir que primero hay una pregunta, una llamada.

Cuántas veces me descubro a mí misma afrontando mis responsabilidades como unos propósitos que quiero conseguir, que quiero lograr de la mejor manera posible y, sin embargo, ¡cuántas veces me acabo frustrando porque no llego, o porque no sale como había pensado!

Por ejemplo, cuando me gustaría escribir un reto y no consigo expresarme tal y como lo he vivido, o cuando me estoy ocupando de un trabajo común y se me olvida alguna cosa fundamental, o cuando estoy orando y no consigo concentrarme... y podría seguir con una lista interminable. Pero, ¡menos mal que no me salen perfectas todas estas cosas, porque, si no, "me lo tendría creído"!

El Señor me ha mostrado que ese voluntarismo se acaba transformando en perfeccionismo, y desemboca casi siempre en frustración. Y que Él no me está pidiendo eso.

Al leer que 'responsabilidad' equivale a 'responder de', sentí que cada una de mis responsabilidades son una llamada que Él me hace a servir, a amar: son una misión.

Y esto cambia mucho las cosas; es decir, ya no soy yo la que se lo propone, sino Él quien me invita y acompaña en la tarea. Y sé que Él me trata con amor, mientras que uno siempre es muy duro consigo mismo.

Prefiero que dirija Él mis cosas, porque siempre descansaré en que, con Cristo, no existe la frustración, porque Él puede enderezar hasta la mayor metedura de pata, y Él sabe bien con qué instrumentos cuenta.

Y no es que dejes de llevar a cabo tus responsabilidades, sino que lo que Él cambia es la motivación del corazón: de hacer las cosas "a mi manera" (y así sentir que yo puedo y reclamar un reconocimiento), paso a vivir cada responsabilidad desde el Amor y para amar.

Hoy el reto del Amor es dejar a un lado el perfeccionismo y dejar que Cristo cambie la motivación de tu corazón. Para ello sólo necesitas dejarle a Él el mando de todo: de tu familia, de tu casa, del trabajo, de tus tareas... ¿Frustración vs. Amor? No hay comparación posible, elijo al Amor.

VIVE DE CRISTO
  

lunes, 26 de septiembre de 2016

Cofradia del Rosario

Hola, buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.                      
   
IMPOSIBLE NO CANTAR

El otro día estábamos en la oración de la tarde. A penas faltaban unos minutos para que llegase la hora de la cena. De pronto, en medio del silencio...

-¡Grrrrrrrrpmgr...!

¡¡Eran mis tripas!! Una vez, y otra... Me estaba poniendo nerviosísima. Todas en silencio, en oración, y yo con semejante recital de leones. Me cambiaba de postura, me retorcía cual si fuese una prueba de contorsionismo... Todo en vano. Gracias a Dios, en ese momento sonó la campana y salimos a cenar. ¡Asunto resuelto!

De pronto, me vino a la cabeza una conversación que tuve el otro día nuestro sacerdote. Me comentaba que, si tuviésemos más presentes las palabras que Dios nos dice en nuestro bautismo, ¡no podríamos dejar de cantar! ¡Como mis tripas!

¿Te has parado a pensar alguna vez qué dijo Dios Padre el día de tu bautismo? Ese día, Dios dijo de ti: «Ésta es mi hija amada, la que me llena de alegría».

Lo mejor es que la palabra de Dios es eterna: es decir, lo dijo aquel día... ¡y vuelve a decírtelo hoy!

En tu bautismo, tu Padre vio tu vida, tus sueños, tus fracasos, tus meteduras de pata, tus alegrías y éxitos... Lo tuvo todo ante sus ojos, y, con todo, te amó. ¡Te hizo entrar a formar parte de su familia para siempre!

Hoy el reto del amor es recordar que eres hij@ amad@. Tu Padre te quiere con locura y su amor es eterno, ¡lo que pasa es que a nosotros se nos olvida! Por ello te invito a que, a lo largo del día, recuerdes la frase de tu bautismo: una vez ahora, otra al acabar el día. "Ésta es mi hija amada, éste es mi hijo amado..." Siente el amor de tu Padre: por mucho que cambie de postura el día, ¡tu corazón seguirá cantando de gozo! ¡Feliz día!

VIVE DE CRISTO
  

domingo, 25 de septiembre de 2016

Cofradia del Rosario

Hola, buenos días, hoy Verónica nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.                      
   
PRUEBA DE CONFIANZA

El otro día tuvimos limpieza a fondo en la cocina, y a mí me tocaron los fuegos y la campana. Estaba echando el producto para quitar la grasa cuando vino Lety preguntándome si quería el ratón.

-¿El ratón? ¿Qué es eso?

-Pues mira, es un estropajo que no raya, que es buenísimo para estas ocasiones: con sólo mojar una esquinita y frotar, se quita todo.

Y sacó un estropajo minúsculo, con un aspecto feísimo gris.

Pensé: "Bueno, mira, este producto es buenísimo, se deja actuar y luego, con una bayeta normal, se quita seguro". Pero Lety lo dejó en la mesa por si lo quería.

Cuando fui a frotar, efectivamente, no salía, así que tuve que coger el estropajo y, para mi sorpresa, se fue quitando todo a la primera.

Tuve que reconocer que no me había fiado nada del estropajo.

Seguro que a ti te pasa como a mí, que no tienes mucha fe en algo que te aconsejan, no te fías. Y es normal, te lo pueden decir mil veces... que tienes que comprobar que por tus propios medios, que por tus fuerzas no puedes. Y el Señor lo entiende y cuenta con ello, Él tiene una paciencia infinita con nosotros, nos levanta una y otra vez después de cada caída. Tenemos que experimentar que Él sale por nosotros muchísimas veces para empezar a fiarnos. Pero el Señor espera paciente para ofrecerte su mano de nuevo. Él no te fuerza a confiar, sino que deja el estropajo cuidadosamente por si vuelves y lo necesitas.

Hoy se te presentará alguna situación en la que te tendrás que fiar. Pues el reto del amor es que apuestes por confiar, que uses el estropajo, y no importa que te des cuenta un poco más tarde, el Señor permanece contigo. Dirás que confiar cuesta, y es vedad, pero, a medida que vas viendo que el Señor te cuida, irás abandonándote cada vez más a Él.

VIVE DE CRISTO