Espacio dedicado a promover la devoción a la Virgen mediante la divulgación del rezo del Rosario, como medio de contemplar y meditar los misterios de la vida de Nuestro Señor Jesucristo y asemejarnos a Él.

Web principal:

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Asociación y Cofradía del Rosario Santo Domingo el Real


sábado, 18 de febrero de 2017

Cofradia del Rosario

Hola, buenos días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.      

¡CUIDADO!

¿Quién no tiene un traspiés de vez en cuando? Ayer me tocó presenciar dos, de dos hermanas distintas, y, ¿sabes qué nos salió decir a las que estábamos alrededor después del tropezón?

-¡Cuidado!

La primera vez no me llamó la atención, pero, la segunda, me quedé pensando sobre ello... ¿Por qué después de un tropezón decimos "cuidado"? ¡Si el tropezón ya ha pasado! La persona a la que se lo decimos está con el susto, con el corazón a mil... ¿y le decimos "cuidado"?

Así nos pasa muchas veces con las personas que nos rodean y que, por una cosa u otra, tropiezan en la vida o en el día a día. Después de la caída les decimos todos los "cuidados" que tienen que tener para que no vuelvan a tropezar: cuidado con la gente con la que te juntas, cuidado con las personas en que confías, cuidado...

El juicio es lo primero que nos sale cuando vemos a alguien herido. Sabemos qué podría haber hecho o dejado de hacer, pero no llegamos a lo más profundo de su ser.

Miro a Cristo y es curioso, porque lo primero que hace es curar las heridas, vendarlas, darnos la mano, restaurarnos... y ya, cuando ve que podemos caminar, que volvemos a emprender el camino, nos dice lo que tenemos o no tenemos que hacer para que nuestro corazón no sufra más. «"Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado?" Ella respondió: "Nadie, Señor." Jesús le dijo: "Tampoco yo te condeno. Vete, y en adelante no peques más."»

"¿Qué te duele?", "¿Cómo te sientes?", "Te quiero igual", "Voy a estar a tu lado", el abrazo oportuno, permanecer, escuchar... palabras y gestos de aliento que se necesitan tras un tropezón y que a menudo nos saltamos.

Hoy el reto del amor es que tengas un gesto de cariño hacia alguien que haya tenido un "tropezón". Un gesto con el que se sienta querido y aceptado. Pídele a Cristo el don de mirar como Él mira.

VIVE DE CRISTO

viernes, 17 de febrero de 2017

Cofradia del Rosario

Hola, buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.   

UNA TIERRA BUENA (PERO NO PERFECTA)

Gracias a Dios, tenemos una preciosa y enorme huerta de la que todas disfrutamos. En ella crecen árboles de muchas clases, también tenemos un trocito de huerto cultivado... y mucha "mala hierba".

Hace unos días, un amigo nos mandó a un experto para tomar muestras de la tierra y ver qué componentes le hacen falta, y su comentario me encantó: "No os preocupéis, porque la hierba, podrá ser mala, pero, si crece, eso significa que la tierra tiene vida".

Las malas hierbas crecen con una facilidad... justo al contrario de las plantas que realmente nos gustaría que se dieran. En algunas zonas ajardinadas, pasamos la cortacésped sobre las malas hierbas para dejarlo bonito y transitable, pero en las eras esto es imposible. Tan sólo dejamos que crezcan y después llamamos a una persona que nos pasa el tractor "peinando" las eras, y así tira de las hierbas y las va arrancando de la tierra.

Y algo parecido me pasa en mi vida. Cuánto me gustaría que no me salieran "malas hierbas": que si una mala contestación, que si un rato de mal humor, que si me he olvidado de hacer esto... Muchas veces pensé que lo mejor sería eliminar por completo eso de mi día a día, y, de hecho, alguna vez lo he intentado hacer en mis fuerzas. Y, sí, es verdad, quizá desaparecían exteriormente estas cosas, pero, poco a poco, me daba cuenta de que me quedaba sin vida. Para matar las malas hierbas, se acababa por matar también las buenas.

Y cuando te quedas sin vida eres como inmutable, parece que nada te afecta y, si intentas entregarte, parece como que no tienes nada que dar a los demás.

Realmente merece la pena dejar que crezcan las malas hierbas junto a las buenas, porque así, al verlas, tienes la oportunidad de sacarlas de raíz, o de ir dándoles forma para que muestren el camino de belleza que el Señor va haciendo dentro de ti.

Jesús no buscó unos seguidores impecables, lo que quería de ellos era que tuvieran el corazón activado, vivo y abierto a recibir Vida. Conocía muy bien el corazón humano y, conociéndolo, lo amó hasta el extremo. Si Jesús me ama así, quiero pedirle el don de amarme yo también a mí misma así: pobre, sencilla, como una tierra que se deja hacer.

Hoy el reto del Amor es amar tu tierra. Hoy deja que Cristo active tu corazón, deja que Él te muestre que tienes mucha vida que dar. Y, cuando surja una complicación y las malas hierbas aparezcan, Él te quitará el miedo a pedir perdón y a seguir adelante.

VIVE DE CRISTO

Sábado de la sexta semana del tiempo ordinario

Sábado de la sexta semana del tiempo ordinario

Santo(s) del día : 
Santa Bernardita Soubirous,  Santa Gertrudis (Caterina) Comensoli


Evangelio según San Marcos 9,2-13. 
Seis días después, Jesús tomó a Pedro, Santiago y Juan, y los llevó a ellos solos a un monte elevado. Allí se transfiguró en presencia de ellos.
Sus vestiduras se volvieron resplandecientes, tan blancas como nadie en el mundo podría blanquearlas.
Y se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús.
Pedro dijo a Jesús: "Maestro, ¡qué bien estamos aquí! Hagamos tres carpas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías".
Pedro no sabía qué decir, porque estaban llenos de temor.
Entonces una nube los cubrió con su sombra, y salió de ella una voz: "Este es mi Hijo muy querido, escúchenlo".
De pronto miraron a su alrededor y no vieron a nadie, sino a Jesús solo con ellos.
Mientras bajaban del monte, Jesús les prohibió contar lo que habían visto, hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos.
Ellos cumplieron esta orden, pero se preguntaban qué significaría "resucitar de entre los muertos".
Y le hicieron esta pregunta: "¿Por qué dicen los escribas que antes debe venir Elías?".
Jesús les respondió: "Sí, Elías debe venir antes para restablecer el orden en todo. Pero, ¿no dice la Escritura que el Hijo del hombre debe sufrir mucho y ser despreciado?
Les aseguro que Elías ya ha venido e hicieron con él lo que quisieron, como estaba escrito". 

Viernes de la sexta semana del tiempo ordinario

Viernes de la sexta semana del tiempo ordinario

Santo(s) del día : 
Santos Fundadores Siervos de la Virgen María,  Beato Lucas Belludi


Evangelio según San Marcos 8,34-38.9,1. 
Jesús, llamando a la multitud, junto con sus discípulos, les dijo: "El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga.
Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí y por la Buena Noticia, la salvará.
¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde su vida?
¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida?
Porque si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con sus santos ángeles".
Y les decía: "Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes no morirán antes de haber visto que el Reino de Dios ha llegado con poder". 

jueves, 16 de febrero de 2017

Cofradia del Rosario

Hola, buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.    

PELEA CONTRA LA CAJONERA

Por la noche fui al piso de abajo a apagar el ordenador. En la mesa encontré un USB. Abrí el cajón del escritorio, puse el USB en su sitio y... ¡clonc! ¡¡Imposible cerrar!!

Algo se había caído por detrás. Traté de meter la mano, pero era demasiado estrecho. Abrí el cajón de encima y, como es más grande, pude meter el brazo entero hasta alcanzar el obstáculo: una caja. La cogí y... ¡¡crash!! ¡La manga del hábito se había quedado pillada en algo!

Aunque gritase, no me oirían. Y ya nadie me esperaba hasta las 6 de la mañana. Podía intentar quitarme el hábito con una sola mano...

"Señor", pensé, "échame Tú una mano..."

De pronto vino a mi cabeza: "Más vale maña que fuerza". Moví suavemente la manga a un lado, a otro... ¡y salió sin esfuerzo!

Creo que así nos pasa muchas veces a nosotros: nos "enganchamos" por tener opiniones distintas, diferentes puntos de vista sobre cómo afrontar una situación... y podemos quedarnos atrapados en la discusión. Sin embargo, ¡Cristo tiene otra alternativa!

Cristo cuenta con que somos humanos: lo normal es que veamos las cosas de diferente manera unos de otros, y eso no lo va a cambiar: ¡lo que va a cambiar son tus ojos!

Cristo quiere regalarte unos ojos nuevos de amor y respeto para que veas que las diferencias te descubren nuevas posibilidades, y que los "enganchones" son en realidad oportunidades de enriquecimiento mutuo.

Hoy el reto del amor es aplicar el dicho "más vale maña que fuerza". Para ello, pide a Cristo poder estar abierto a lo que te digan los demás. Y si hoy tienes algún enganchón, ¡no uses la fuerza de las razones, sino la maña del amor! Trata de entender a la otra persona, de comprender sus ideas: ¡con suavidad, lo enganchado se suelta sin romperse! ¡Feliz día!

VIVE DE CRISTO

Jueves de la sexta semana del tiempo ordinario

Jueves de la sexta semana del tiempo ordinario

Santo(s) del día : 
Beato José Allamano


Evangelio según San Marcos 8,27-33. 
Jesús salió con sus discípulos hacia los poblados de Cesarea de Filipo, y en el camino les preguntó: "¿Quién dice la gente que soy yo?".
Ellos le respondieron: "Algunos dicen que eres Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los profetas".
"Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?". Pedro respondió: "Tú eres el Mesías".
Jesús les ordenó terminantemente que no dijeran nada acerca de él.
Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser rechazado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas; que debía ser condenado a muerte y resucitar después de tres días;
y les hablaba de esto con toda claridad. Pedro, llevándolo aparte, comenzó a reprenderlo.
Pero Jesús, dándose vuelta y mirando a sus discípulos, lo reprendió, diciendo: "¡Retírate, ve detrás de mí, Satanás! Porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres". 

miércoles, 15 de febrero de 2017

Miércoles de la sexta semana del tiempo ordinario

Miércoles de la sexta semana del tiempo ordinario

Santo(s) del día : 
San Claudio de La Colombière


Evangelio según San Marcos 8,22-26. 
Cuando llegaron a Betsaida, le trajeron a un ciego y le rogaban que lo tocara.
El tomó al ciego de la mano y lo condujo a las afueras del pueblo. Después de ponerle saliva en los ojos e imponerle las manos, Jesús le preguntó: "¿Ves algo?".
El ciego, que comenzaba a ver, le respondió: "Veo hombres, como si fueran árboles que caminan".
Jesús le puso nuevamente las manos sobre los ojos, y el hombre recuperó la vista. Así quedó curado y veía todo con claridad.
Jesús lo mandó a su casa, diciéndole: "Ni siquiera entres en el pueblo". 

martes, 14 de febrero de 2017

Cofradia del Rosario

Hola, buenos días, hoy Verónica nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.

EMPEZAR DE CERO

El Noviciado es un hogar normal, o sea, que, al final de la semana, para ir de tu celda a la sala, tienes que ir saltando obstáculos: que si un cubo de la ropa, que si una caja de libros, que si algún regalo de las visitas... Así que ayer, lunes, nos pusimos a limpiar todo el Noviciado. Nos repartimos y empezamos a recoger. Pero... "¡Uy, esto no se puede recoger, necesitamos tenerlo a mano!", "Esto lo vamos a sacar dentro de poco", "Esto tampoco, ni esto". Al final me vi mirando la sala y pensando que era mejor dejarlo, porque al día siguiente lo íbamos a volver a sacar.

Cuántas veces pensamos lo mismo, sobre todo al hacer la cama: "Pero si me voy a meter en la cama esta noche otra vez". Y sí, tiene toda la lógica del mundo, pero, ¿y si el Señor nos dijese eso en cada confesión? "Si, total, vas a volver a pecar". Una vez el confesor me dijo que el Señor en la confesión "nos pone a punto en todo bien". Es decir, nos ponemos otra vez en pista, nos centra en Cristo, nos da paz, esperanza y alegría.

Puede que hayas caído en la desesperanza con los demás o incluso contigo mismo, piensas que lo que te está ocurriendo va a ser así toda la vida, que nunca vas a poder con tal cosa o siempre te va a dar miedo esta otra... Cristo quiere acompañarte hoy y decirte que no caigas en la desesperanza. Él quiere levantarte, pero su forma de actuar es desde abajo. Jesús, en el lavatorio de los pies, no se igualó, se puso por debajo. Pero la cosa no terminó ahí: lo hizo para levantarnos, para que nos apoyásemos en Él cuando nos sintamos con los pies sucios y cansados.

Él no va a forzarte, va a esperarte ahí abajo con paciencia para cogerte cada vez que caigas y darte esperanza de nuevo. Él te va a devolver la alegría de recoger la sala, de hacer la cama... Dentro de dos días nuestra sala va a estar igual que estaba antes de ordenarla, somos humanas, pero, cuando ya no sepamos ni por dónde está el camino para salir y esté todo patas arriba, Él nos volverá a dar otra oportunidad, y no se va a cansar nunca, porque nos ama por encima de todo.

Hoy el reto del amor es que te pongas en pista. Puede que el fin de semana te hayas desviado un poco, pero Cristo te espera para, juntos, empezar de cero. Hoy no caigas en la desesperanza, siéntate delante de Él y pídele que te levante.

VIVE DE CRISTO

Martes de la sexta semana del tiempo ordinario

Martes de la sexta semana del tiempo ordinario

Santo(s) del día : 
San Juan Bautista de la Concepción

Evangelio según San Marcos 8,14-21. 
Los discípulos se habían olvidado de llevar pan y no tenían más que un pan en la barca.
Jesús les hacía esta recomendación: "Estén atentos, cuídense de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes".
Ellos discutían entre sí, porque no habían traído pan.
Jesús se dio cuenta y les dijo: "¿A qué viene esa discusión porque no tienen pan? ¿Todavía no comprenden ni entienden? Ustedes tienen la mente enceguecida.
Tienen ojos y no ven, oídos y no oyen. ¿No recuerdan
cuántas canastas llenas de sobras recogieron, cuando repartí cinco panes entre cinco mil personas?". Ellos le respondieron: "Doce".
"Y cuando repartí siete panes entre cuatro mil personas, ¿cuántas canastas llenas de trozos recogieron?". Ellos le respondieron: "Siete".
Entonces Jesús les dijo: "¿Todavía no comprenden?". 

lunes, 13 de febrero de 2017

Cofradia del Rosario

Hola, buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.    

TODO SE PEGA

"¿Será posible?", me decía intrigada.

La semana pasada me encargaba del lavado. La última lavadora era de toallas. No eran muchas, y creía recordar las que había metido. Sin embargo, al sacarlas, ¡me faltaba una!

"Estoy segura de haber metido una toalla blanca..."

Y vuelta a revisar: "Dos azules, una naranja, una verde... ¿y esta amarilla?"

De pronto pude reconocer a la toalla desaparecida: ¡la naranja había desteñido y la blanca se había transformado! ¡Ups!

Mientras tendía nuestra toalla recién tuneada, sólo podía sonreír al Señor. Realmente, ¡todo se pega!

A lo largo del día damos mil vueltas, como en la lavadora: el trabajo, los estudios, asuntos urgentes... Y, mientras tanto, compartimos jornada con un montón de prendas más: familia, amigos, compañeros...

Y, ¿te has fijado alguna vez en lo fácil que es que se te pegue algún color que no es el tuyo? Si estás con una persona alegre, es sencillo que acabes sonriendo; si tu compañía tiene un día malo, posiblemente acabes de mal humor... Compartimos lavado, y los colores... ¡destiñen!

Por eso Cristo ha querido entrar en tu lavadora, en tu jornada. Él ha dado hasta la última gota de su sangre por ti, ¡se destiñe por ti! Te entrega su Vida, para llenar la tuya. ¿Dejarás que se te pegue su color?

Hoy el reto del amor es desteñir. Hoy es lunes, y puede que, a estas horas de la mañana, aún seas una toalla blanca, sin saber aún el color de tu día. Para asegurar una toma de color de primera calidad, te invito a parar un rato con Cristo. ¡Empápate del color de su amor! Así, hoy podrás sonreír de corazón a cinco personas, ¡contágiales tu sonrisa! ¡Disfruta tu día destiñendo todo del color de Cristo! ¡Feliz día!

VIVE DE CRISTO

Lunes de la sexta semana del tiempo ordinario

Lunes de la sexta semana del tiempo ordinario

Santo(s) del día : 
San Gregorio II


Evangelio según San Marcos 8,11-13. 
Entonces llegaron los fariseos, que comenzaron a discutir con él; y, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo.
Jesús, suspirando profundamente, dijo: "¿Por qué esta generación pide un signo? Les aseguro que no se le dará ningún signo".
Y dejándolos, volvió a embarcarse hacia la otra orilla.

domingo, 12 de febrero de 2017

Cofradia del Rosario

Hola, buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.

COMIDA PELIGROSA

Los jueves y los sábados nos ponen para comer las sobras del resto de la semana. Ayer, entre varios segundos a elegir, había un pollo guisado que recordaba buenísimo. Y, sin dudarlo más, cogí el cucharón y me serví.

Mientras me servía me iba dando cuenta de que, al recalentarlo, se había desmigajado bastante, pero aún así no dudé en cogerlo. Y, claro, cuando fui a comerlo, empecé a observar que estaba lleno de trocitos de huesos del pollo muy pequeños, minúsculos, y que, de hecho, pasaban completamente desapercibidos.

¡Menos mal que me di cuenta! Así los pude ir separando y y me comí el pollo con toda paz, disfrutando mucho de aquella comida que nos habían puesto.

Cuando estaba separando los huesos de la carne, el Señor me iluminó qué necesario es, en nuestra vida, ir aprendiendo a distinguir dónde está el problema. Sí, descubrir en la oración qué es aquello que nos quita la Paz, o tal situación que te causa dolor, o esa circunstancia que no puedes tragar.

Experimenté que el Señor me insitía: "Nadie se traga un hueso por el hecho de que ya esté en la boca, ¿por qué no hacer lo mismo con tus cosas?" Y es verdad: todo el mundo encuentra razonable y lógico que, cuando nos sucede eso, intentemos distinguirlo y separarlo para extraerlo y no tener que tragarlo, pero, sin embargo, ¿cuántos problemas tragas, queriendo solucionarlos en tus fuerzas? O, ¿cuántas cosas que se te hacen duras las acabas llevando a cabo porque consideras que no hay otra salida?

Y es que sólo Cristo puede enfrentarse a todo eso, a todo lo tuyo. Dios Padre nos envió a Su Hijo porque conocía nuestra total impotencia, y así Cristo se hizo hombre para afrontar aquello que nosotros no podemos ni mirar de lejos. Él hace que todo se esclarezca, que lo que causa dolor se transforme en fuente de Vida. Él te ha salvado para devolverte la Vida y el Amor. Él lo hizo por ti, y quiere que seas feliz, pero necesita que no te lo tragues tú solo, sino que te lo saques de la boca y se lo entregues a Él.

Hoy el reto del Amor es poner a los pies del Señor eso que se te está haciendo más duro. No tienes nada que perder y mucho que ganar, haz la prueba y pídele que se manifieste de nuevo Vivo y real en tu vida.

VIVE DE CRISTO