Espacio dedicado a promover la devoción a la Virgen mediante la divulgación del rezo del Rosario, como medio de contemplar y meditar los misterios de la vida de Nuestro Señor Jesucristo y asemejarnos a Él.

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Asociación y Cofradía del Rosario Santo Domingo el Real


sábado, 15 de abril de 2017

Reto

Hola, buenos días. Hoy nadie nos lleva al Señor, pues Cristo ha muerto, está en el sepulcro.

Hoy el reto, junto a toda la Iglesia, está en silencio.

(Pd: ¡Te esperamos en la Vigilia Pascual!)

viernes, 14 de abril de 2017

Reto

Hola, buenos días, hoy Lety nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.       

EL REGALO MÁS GRANDE

Hace un par de días, una de las novicias me dijo:

-Escribirás tú el reto el Viernes Santo, ¿no?

-¿Por qué? -la pregunta me extrañó, ya que no llevamos orden a la hora de escribir, ni "planificamos" los retos...

-Es que esos días son los más difíciles -me contestó.

-¿Difíciles? ¡Para nada! ¡Son los días más grandes!

Se ve que mi respuesta no la convenció del todo, y esta mañana, al levantarme, he descubierto que ninguna había orado un reto para hoy...

Sí, es cierto que estos días nos pueden resultar difíciles. Hoy, en concreto, podemos perdernos entre empujones, latigazos, sangre... Sin embargo, mantengo lo que dije: son los días más sublimes. Cristo no fue a la Cruz para culpabilizarnos, sino para salvarnos. La Cruz es motivo de asombro agradecido. San Pablo llega todavía más lejos: ¡habla de gloriarse en la Cruz de Cristo!

Dios ha decidido salvarnos y hacer alianza sin nuestro concurso. No preguntó ni se aconsejó con ningún hombre para llevar a su Hijo a la muerte. No quiso salvarnos en nada de lo nuestro, pues todas las Alianzas que se habían establecido en el Antiguo Testamento fracasaron por la infidelidad de los hombres. El Señor sabe que somos débiles. Pedro se apoyó en sus propias fuerzas queriendo acompañar al Señor en su Pasión... y terminó jurando que no le conocía. No, no podemos fiarnos de nosotros mismos.

Pero hoy celebramos que, desde aquel día en el Calvario, la Alianza con nosotros va a asentarse en la sangre de Jesús, su Hijo. En esa sangre se ahogan todos los pecados de los que se acercan a ella. Y eso es lo único que se nos pide en esta nueva Alianza: que nos dejemos salvar por Cristo.

La Cruz de Cristo es la alegría de toda la Humanidad, es una fuente de gracias a favor nuestro. Es obra de su amor y su honda compasión. Tomó la iniciativa y nos amó cuando éramos enemigos. Ha decidido amarnos, cuando amarnos le suponía la muerte. ¿Quién te ha amado así?

Cristo no te ha preguntado: lo ha hecho. Ha muerto por ti antes de que pudieras ofrecerle ninguna respuesta. Su amor es independiente de tu reacción, siempre permanecerá. Pero el amor auténtico, como el suyo... siempre anhela la respuesta de la persona que ama.

Hoy el reto del amor es coger un crucifijo en tus manos. Mírale, dale las gracias... y hoy, lleva esa Cruz a tu lado todo el día. Puedes llevarla al cuello, en un bolsillo... permite que su callada presencia te recuerde en cuánto te valoró Jesucristo: vales toda su sangre. ¿Responderás a su amor?

Él muere para que tengas vida. Hoy, más que nunca,

VIVE DE CRISTO

jueves, 13 de abril de 2017

Reto

Hola, buenos días, hoy Joane nos lleva al Señor. Que pases un feliz día. 

NO HAY LUGAR MÁS ALTO... QUE ESTAR A SUS PIES

Hoy es un día muy especial; dentro de unas horas, por todos los rincones del monasterio habrá un olor que lo caracteriza: a romero con violeta y a otras plantas aromáticas. No, no hemos cambiado la cerámica por los perfumes; la hemos cambiado por estar a Sus pies, a los pies de Jesús.

Ese olor que tanto nos gusta es el del agua templada que esta tarde utilizarán para lavarnos los pies a toda la Comunidad. La priora, junto a dos ayudantes, lava los pies...¡y las manos!, de cada una de las monjas. Las ayudantes siempre suelen ser monjas de Comunidad, ya solemnes, pero este año lo harán Sión e Israel. Y eso me ha hecho pensar, orar sobre ello, y llegar a la conclusión de que... ¡el día va de pies!

Seguro que estás pensando "Aghhh". Pero así es, el Señor quiso que este día lo vivamos desde abajo. Es la única forma de entenderlo pues hoy:

Es el día del Amor Fraterno en que hay pies que son lavados en actitud de servicio y hay pies que se dejan lavar. Querer y dejarse querer.

¿Pero lo más grande? ¡Estar a Sus pies! Estar a los pies de Jesús. Su Presencia real en la Eucaristía es el regalo más grande que Él nos ha dejado; es Él. La Eucaristía es la fuente de nuestra fe, la fuente de la que recibimos la capacidad para amar y dejarnos amar. Por eso, después de celebrar el lavatorio de los pies, el Oficio propio de este día... ¡nos quedaremos a Sus pies de acampada! Muchas preparamos hasta mochila con una pequeña manta, música que ayude a orar, libros... y hasta mañana a medio día nos quedamos de acampada con Él. Vivir el Amor Fraterno, vivir cada día a la Luz de la Eucaristía (de Cristo), es el mayor don que podemos tener.

Hoy el reto del amor es que vivas el día desde los pies. Después de los Oficios, sepárate de la gente, del jaleo de la ciudad, y siéntate a Sus pies. Dile que le quieres, deja que te lave los pies, ¡y las manos! Experimenta Su presencia y, desde Él, da Su Amor a los que te rodean. Feliz día del Amor Fraterno.

VIVE DE CRISTO

miércoles, 12 de abril de 2017

Reto

Hola, buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.   

EL CORDEO PASCUAL

Ayer mismo unas cuantas hermanas se sumergieron en la cocina y, tras una mañana de trabajo, ¡ya tenemos el cordero preparado para la Pascua!

"¿¿Que ya habéis cocinado el cordero??", estarás pensando.

Bueno, es que el nuestro es un cordero especial: ¡es de galleta!

Para después de la Vigilia, sacan esta galleta tamaño XXL con forma de corderito... ¡y a celebrar la Pascua!

Ahora, vayas por donde vayas, todo el convento huele a galleta, azúcar y a anís. Y, de tanto comerlo sólo en estas fechas, ¡a mí el monasterio ya me huele a resurrección!

Orando el fenómeno del aroma que tenemos en los claustros, me he dado cuenta de que esto es lo que tiene que pasar en nosotros los próximos días.

Realmente, la masa, el horno, la galleta... todo se ha hecho en la cocina, sin salir de ahí, pero nadie puede contener el agradable olor encerrado. ¡Se expande por toda la casa!

Así, en estos días que vamos a comenzar, el Señor nos llama a la intimidad, a estar con Él, ¡a meternos en la cocina, a dejarnos cocer al fuego del Amor!

Aparentemente, de esta receta se entera cada uno en su intimidad con el Señor, no afecta a nadie más... ¿o tal vez sí?

¡Claro que sí! El olor de la cocina del corazón sale hasta llenar toda la casa, hasta cubrir todo tu ambiente. Quien se siente amado por Cristo, ¡ama de forma distinta! Y eso... es imposible no notarlo.

Hoy el reto del amor es buscar una iglesia y pasar unos minutos con el Señor. Pídele poder vivir estos días santos que se acercan, poder entrar con Él en tu corazón, dejarte cocinar al calor de su amor incondicional. ¡El aroma de la receta que Cristo te propone llenará toda tu casa por mucho tiempo! ¡Feliz día!

VIVE DE CRISTO

martes, 11 de abril de 2017

Reto

Hola, buenos días, hoy Israel nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.  

UNA A UNA

Hace unos días comenzamos a poner los primeros cultivos. Los sacamos de los semilleros y los plantamos formando unas hileras con todo tipo de verduras: tomates, pimientos, lechugas, berenjenas...

Junto a cada hilera, formamos un surco para dejar correr el agua y que así recorriera el cultivo a modo de canal y fuera regando todo. Pero, al regar, nos dimos cuenta de que, como las plantas son aún muy pequeñitas, el surco del agua les quedaba demasiado lejos, y no alcanzaban para poder alimentarse.

Así que a la mañana siguiente fui derecha a coger una pequeña regadera y fui regando las plantitas una a una para que pudieran eran estar bien nutridas.

La verdad es que me llevó mucho tiempo hacerlo de esta forma, pero, según iba haciéndolo, el Señor me fue enseñando que esto mismo hizo Él en su Pasión.

Lety estos días nos está explicando el viacrucis, mostrándonos que la única manera que tenemos de vivirlo nosotros es dejando que Jesús muera y resucite en aquello nuestro que más lo estemos necesitando: que no podemos mirar la Pasión de lejos.

Su Pasión es un torrente de agua Viva que quiere llenar de vida a todos, pero, además de eso, en su Pasión te busca a ti y a mí personalmente, para poder morir y resucitar con aquello que creemos que es nuestro y que nos cuesta soltar. Así lo vemos en el evangelio, cuando, con una mirada, Pedro sintió que Jesús tocaba su corazón con inmensa misericordia; o el cirineo, ¿qué tuvo que experimentar al estar con Jesús para que desde entonces su vida y la de los suyos girara en torno a Cristo? O la inquietud que vivió Pilato, porque en el fondo vislumbraba la verdad...

Sólo tenemos que mirar las estaciones y volver a descubrir cómo en cada una de ellas se encuentra con una persona o con una realidad como la tuya y la mía: cada una de las caídas, el juicio... en su Pasión, Muerte y Resurrecion nos salvó a todos, pero, para que esto lo podamos acoger, necesitamos experimentar en nuestra propia vida que realmente Él se preocupa por lo nuestro, y que por ello muere y resucita.

Hoy el reto del Amor es buscarte en la Pasión del Señor. Cristo murió por nosotros para que resucitemos con Él; asómate a su Pasión y descubre cómo lo mismo que vives tú está reflejado en una de las personas con las que Jesús se encuentra.

VIVE DE CRISTO

lunes, 10 de abril de 2017

Reto

Hola, buenos días, hoy Verónica nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.     

Y JESÚS CAE POR TERCERA VEZ...

El otro día salíamos del coro e íbamos directas a comer, pero, al salir todas a la vez y quitarnos las capas largas, más de una suele pegarse un tropezón. Ese día una hermana tropezó delante de mí. ¿Cuál fue mi reacción primaria nada más verla? Salir corriendo a ayudarla.

Cuando caigo por mis debilidades y pobrezas, el perfeccionismo muchas veces me hace dejar de ver a Cristo a mi lado, como si Él se alejase porque he fallado, porque no he sido capaz de amar en una situación concreta, porque he contestado mal...

Puede que a ti te pase lo mismo, piensas: "Siempre me confieso de las mismas cosas", caigo una y otra vez. Te sientes indigno de acercarte a Él, y hasta puede que caigas en ese victimismo de machacarte a ti mismo.

Si a nosotros cuando se cae alguien nos sale ir a ayudarle, ¿cuánto más Cristo va a salir a nuestro encuentro cuando caemos?

Nos acercamos al momento de la Pasión de Cristo, el momento de sus caídas, cuando estaba sin fuerzas y no podía con el peso que se le venía encima. Él caía y se levantaba una y otra vez. Él vivió las caídas para redimirlas, para comprender al ser humano caído. Él no se quedó en el suelo, se volvió a levantar.

Estos días pídele al Señor que te cambie la manera de pensar que la sociedad nos ha enseñado de "cuando uno es malo, se le castiga". Por eso nos miramos a nosotros mismos cuando caemos: hemos fallado y nos merecemos un castigo; pero Cristo quiere que le mires a Él. Que mires sus caídas, que mires su forma de actuar, que mires cómo se levanta de nuevo.

Vuélvete a Él, Cristo es capaz de levantarte, de devolverte la alegría y comenzar de nuevo. Lo realmente malo no es tanto el caer, sino el quedarse caído. Lo importante no es la caída, sino el levantarse después de ella.

¿Y qué es lo segundo que sale después de ver un tropezón? Reírte. Sí, aunque te hayas hecho un poco de daño, te sale reír.

Hoy el reto del amor es que mires a Cristo en sus caídas y le pidas el don de levantarte como lo hizo Él, de reírte dejando de lado el victimismo para poder disfrutar de nuevo de Él.

VIVE DE CRISTO

domingo, 9 de abril de 2017

Reto

Hola, buenos días, hoy Sión nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.

¡HOSANNA AL QUE VIENE!

Esta mañana, al cruzar la iglesia camino de la capilla, a todas nos ha llamado la atención la decoración que tan delicadamente han preparado las sacristanas: enganchados a los candelabros o entre la reja, los ramos de olivo  asoman por aquí y por allá, mientras unas preciosas palmas aguardan expectantes el momento de la procesión por el claustro.

¡Ya ha llegado el Domingo de Ramos! ¡Comienza la Semana Santa!

De pronto, viendo la belleza de la decoración, me he acordado de la lectura de la vigilia de ayer por la noche: «No pongamos bajo sus pies unas ramas inertes, que muy pronto perderán su verdor, su fruto y su aspecto agradable...»

"¿Y qué deberíamos poner hoy a tus pies, Señor?", me preguntaba más tarde en la oración.

Rememorando la lectura, pronto supe la respuesta: ¡nuestra vida!

Vamos a comenzar las fiestas de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor. Y hoy, le aclamamos como rey que llega.

Creo que la Iglesia nos está invitando a dejar que Cristo tome posesión de nuestro corazón, que entre en lo más profundo de nuestra alma, que hoy pongamos a sus pies, no las ramas de olivo, sino todo aquello que nos pesa, que nos mata.

Hoy se te ofrece la oportunidad de hacer esta Semana Santa realmente "tuya". Cristo viene a tomar lo tuyo, porque sabe que solo no puedes. ¡Viene libremente a morir y a resucitar por ti! Las ramas de olivo de nuestra vida no se secarán, sino que, bañadas en su Sangre, florecerán y darán frutos aún más exquisitos, los frutos de un Amor que no procede de nosotros. ¿Aceptarás su invitación?

Hoy el reto del amor es acompañar al Señor en la procesión, llevando tu ramo pero, sobre todo, llevando tu vida, poniendo a sus pies aquellas personas o situaciones que esta Semana Santa necesitas que el Señor tome en su Cruz para redimirlas y devolvértelas resucitadas. ¡Cantemos la victoria de este Rey que sólo sabe amar hasta el extremo! ¡Feliz domingo!

VIVE DE CRISTO