Espacio dedicado a promover la devoción a la Virgen mediante la divulgación del rezo del Rosario, como medio de contemplar y meditar los misterios de la vida de Nuestro Señor Jesucristo y asemejarnos a Él.

Web principal:

http://www.cofradiarosario.net/

Página de Recursos para rezar:

https://www.facebook.com/recursospararezar/

Asociación y Cofradía del Rosario Santo Domingo el Real


miércoles, 28 de diciembre de 2011

LOS SANTOS INOCENTES

De acuerdo a un relato del Evangelio de san Mateo (2, 13-13), el Rey Herodes mandó matar a los niños de Belén menores de dos años al verse burlado por los magos de Oriente que habían venido para saludar a un recién nacido de estirpe regia.

A partir del siglo IV, se estableció una fiesta para venerar a estos niños, muertos como "mártires" en sustitución de Jesús. La devoción hizo el resto. En la iconografía se les presenta como niños pequeños y de pecho, con coronas y palmas (alusión a su martirio). La tradición oriental los recuerda el 29 de diciembre; la latina, el 28 de diciembre. La tradición concibe su muerte como "bautismo de sangre" (Rm 6, 3) y preámbulo al "éxodo cristiano", semejante a la masacre de otros niños hebreos que hubo en Egipto antes de su salida de la esclavitud a la libertad de los hijos de Dios (Ex 3,10; Mt 2,13-14).



Una voz se escucha en Ramá: gemidos y llanto amrgo: Raquel está llorando a sus hijos, y no se consuela, porque ya no existen" -Jr 31,15.


En nuestro tiempo continúa la masacre de inocentes. Millones son masacrados por el ABORTO, millones más mueren abandonados al hambre o son víctima de abusos y maltratos, incluso son empleados como niños-soldado o mano de obra gratis... ¿Qué podemos hacer?.

RECEMOS CON PERSEVERANCIA POR TODOS ELLOS AL NIÑO-DIOS NACIDO EN BELÉN POR MEDIO DE LA SANTÍSIMA VIRGEN, MADRE AUXILIADORA, CONFIÁNDOLOS A SU PODEROSA INTERCESIÓN POR MEDIO DEL SANTO ROSARIO, CON LAS SIGUIENTES INTENCIONES:


Rogamos al Señor por mediación de la Inmaculada Virgen María…

· Te pedimos Padre por todas las personas aquí presentes que de una u otra forma colaboran en esta lucha por la defensa de la vida desde el momento de la concepción hasta su muerte natural. Dales la gracia, el valor y la fortaleza necesaria para vivir y trabajar diariamente según tu Santa Voluntad.

· Oremos por el Papa, defensor incansable de la vida y la dignidad de la persona humana. Oremos por los obispos, los sacerdotes y diáconos y por todos aquellos que tienen una responsabilidad en la comunidad cristiana.

· Te rogamos Señor que ayudes y protejas a todas aquellas familias que sufren conflictos graves que ponen en peligro su estabilidad y el bienestar de sus miembros, en especial de los más pequeñitos. Que Tu sabiduría los ilumine para que puedan encontrar en el AMOR la solución a sus problemas y logren obtener la paz y la tranquilidad necesarias para vivir según tu voluntad.

· Te pedimos Señor porque el actual desarrollo científico-biológico no atente contra la dignidad de la persona humana, sino que por el contrario lleve a la humanidad a tu encuentro, para que asombrados por la maravilla de la creación, sepamos amarla y respetarla.

· Te pedimos Padre, por todos los bebés que ahora corren peligro de ser abortados. Para que sus madres, iluminadas por la luz de tu Santo Espíritu, reconozcan en ellos la maravilla de Tu creación y cobijadas bajo el manto amoroso y maternal de María, encuentren el mejor camino para salir adelante de sus dificultades.

· Muy especialmente, te pedimos hoy Señor por todas aquellas personas que se dedican a practicar y promover el aborto. Que a través de Tí, logren conocer la verdad y comprendan que en cada pequeño ser que eliminan, está presente la maravilla de Tu creación y de Tu presencia. Ilumínalos para que comprendan el valor infinito de cada vida humana y, conscientes de su grandeza, aprendan a amarla y respetarla.

· Inspíranos Padre, para que recordemos que sin Tí nada podemos y que todo nuestro esfuerzo, vaya siempre encaminado a ser testimonio vivo del gran Amor de Dios hacia los hombres. Danos la fuerza y el valor que necesitaremos para continuar siempre fieles a tu palabra.



FUENTE: http://www.corazones.org/santos/inocentes.htm

lunes, 21 de noviembre de 2011

Campaña mundial "UN MILLÓN DE ROSARIOS POR ESPAÑA E IBEROAMÉRICA"

Estimado compatriota o amigo de España y los países de Iberoamérica, te invitamos a incorporarte activamente a la CAMPAÑA "UN MILLÓN DE ROSARIOS POR LA HISPANIDAD ":


En circunstancias de especial necesidad para naciones con lazos y cultura comunes, se hace apremiante más que nunca la unión y el esfuerzo de todos para restaurar los debilitados cimientos de tantos países en profunda degradación moral y social y en grave crisis institucional y económica.

Nuestras queridas naciones se encuentran en muchos casos en encrucijadas decisivas para el futuro. Se debe recuperar el tejido social y económico, además de salvar a nuestros países de la degeneración moral, dado que van surgiendo constantemente nuevas leyes que atentan contra la dignidad del ser humano.

En cuanto A ESPAÑA Y OTROS PAÍSES HERMANOS (en que coinciden muchas problemáticas), TENEMOS QUE REZAR Y MUCHO, para que los dirigentes y gobernantes tengan SABIDURÍA, VALOR Y ACIERTO a la hora de tomar sus urgentes y/o difíciles decisiones.

Entre otros temas, han de TOMAR IMPORTANTES DECISIONES, y derogar, legislar o hacer cambios legislativos sobre:

LA VIDA.- ABORTO, PILDORA ABORTIVA, EUGENESIA, EUTANASIA

LA FAMILIA.- MATRIMONIO Y/O UNIONES NO NATURALES,  AYUDAS A LA FAMILIA Y A LA MATERNIDAD, CONCILIACIÓN LABORAL Y FAMILIAR, IDEOLOGÍA DE GÉNERO

LA EDUCACIÓN.-  ASIGNATURAS ADOCTRINADORAS, RELATIVISMO MORAL, TV BASURA

LA RELIGIÓN CATÓLICA.- LAICISMO, ASIGNATURA DE RELIGIÓN, SÍMBOLOS CATÓLICOS,

LA SOCIEDAD.- INDEPENDENCIA DE LA JUSTICIA, IMPUNIDAD DEL DELITO, LEY DE MEMORIA HISTÓRICA, DISCRIMINACIÓN LINGÜÍSTICA O POLÍTICA

LA ECONOMÍA.- PARO, DEUDA NACIONAL Y AUTONÓMICA, DESPILFARRO, RIESGO DE QUIEBRA NACIONAL

LA NACIÓN.- ETA/TERRORISMO, SEPARATISMO, CORRUPCIÓN, SOLIDARIDAD ENTRE REGIONES, NUEVA LEY ELECTORAL

Desde la fe, estamos firmemente convencidos de que EL REZO DE SANTO ROSARIO ES EL ARMA MÁS PODEROSDA Y EFICAZ que existe para solventar problemas de toda índole, como lo testimonian 55 Papas en su Magisterio, así como numerosos santos a través de la historia, que lo recomiendan vivamente.

La Stma. Virgen ha solicitado esta oración en sus apariciones de Lourdes y Fátima, otorgándole grandes beneficios. En particular, Nuestra Señora le dijo a San Antonio Mª Claret: "EN EL ROSARIO ESTÁ CIFRADA LA SALVACIÓN DE TU PATRIA ".

Como remedio a lo anteriormente expuesto, te animamos a incorporarte a esta iniciativa y participar todos juntos en la PLEGARIA POR ESPAÑA E IBEROAMÉRICA, ofreciendo EL REZO DEL ROSARIO por nuestros paises hermanos.

Si quieres sumarte a esta campaña o ayudarnos a impulsarla envíanos un correo electrónico a cofradiarosario@gmail.com o súmate en la página:  http://www.cofradiarosario.net/campana_rosario_hispanidad.htm

¡ Que el Sagrado Corazón de Jesús y la Virgen del Rosario guarden y salven a toda la Hispanidad !

ASOCIACIÓN Y COFRADÍA DEL ROSARIO SANTO DOMINGO EL REAL
www.cofradiarosario.net
cofradiarosario@gmail.com


martes, 15 de noviembre de 2011

El consejo más precioso que nos pueden dar en la vida es que recemos el rosario todos los días

Por Leandro Coccioli



Para poder medir comparando distintos consejos valiosos acerca de lo más importante en la vida y decidir cuál es definitivamente el más valioso de todos, debemos escogerlo a partir de cuánto este consejo es determinante para alcanzar el sentido de la vida. Y sabemos que el sentido de la vida es alcanzar la santidad y salvarnos, por lo que el consejo más precioso que nos puedan dar en la vida, será el que con mayor seguridad, cortedad, facilidad y perfección nos conduzca a la santidad y la salvación.


El medio inmejorable e insustituible del Cielo para llegar a ser santos es el rezo diario del rosario en la verdadera devoción a la Santísima Virgen María. Por lo que jamás ningún consejo, por más valioso que sea para vivir bien, superará en valiosidad el consejo de rezar el rosario todos los días. Así que el consejo más precioso que nos pueden dar en la vida es que recemos el rosario todos los días


El rosario diario, una vez que se ha perseverado y se ha vuelto de modo consciente algo necesario para nuestra vida cristiana, se transforma en un hábito, como una segunda naturaleza. Dicho de otra manera, se vuelve tan necesario como respirar, y más que eso, como decía San Gregorio de Nisa, un Padre de la Iglesia muy importante, gran autor místico: «Es necesario acordarse de Dios más a menudo que de respirar» (citado por el Catecismo n. 2697). A quien adquiere el rosario diario como verdadero hábito, así como alguna vez recibió de algún modo el consejo de rezarlo todos los días, se vuelve él mismo un consejero, y siempre que es oportuno, aconseja el rezo diario del rosario como un consejo sin igual. Porque al experimentar las maravillas de la gracia divina que acontecen en su alma, en su vida, quiere compartir con todos este secreto inefable que le fue revelado. Su corazón no puede reservárselo, el amor que vibra como llama de amor viva en lo más profundo de su alma arde, brota y estalla hacia los demás, irradiando la sabiduría insuperable que contiene el rezo del rosario diario de María, para que más hijitos suyos se hagan sus verdaderos devotos y alcancen la máxima santidad.


¡Reza el rosario todos los días! Y cuando hayas experimentado las bondades del rosario cotidiano, repite con nosotros a todos los hombres: «¡Reza el rosario todos los días!»

miércoles, 9 de noviembre de 2011

jueves, 3 de noviembre de 2011

LAS INDULGENCIAS (Y EL SANTO ROSARIO) COMO MEDIO DE SACAR ALMAS DEL PURGATORIO


INDICACIONES DE ÍNDOLE GENERAL SOBRE LAS INDULGENCIAS


1. El «Código de derecho canónico» (c. 992) y el «Catecismo de la Iglesia católica» (n. 1471), definen así la indulgencia: «La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados, en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los santos». 


La indulgencia puede ser parcial o plenaria, según que libre en parte o en todo de la pena temporal debida por los pecados.  Si no se cumplen las condiciones para lucrar la Indulgencia Plenaria, se obtiene Indulgencia Parcial. 


2. En general, para lucrar las indulgencias hace falta cumplir determinadas CONDICIONES (las enumeramos en los números 3 y 4) Realizar determinadas OBRAS (las enumeramos del 8 al 10).


3.  Para lucrar las indulgencias, tanto plenarias como parciales, es preciso que, al menos antes de cumplir las últimas exigencias de la obra indulgenciada, el fiel se halle en ESTADO DE GRACIA (bautizado, no excomulgado ni en pecado grave).


4.  La indulgencia plenaria sólo se puede obtener una vez al día. Pero, para conseguirla, además del estado de gracia, es necesario que el fiel:
  • Tenga la disposición interior de un desapego total del pecado, incluso venial;
  • Se confiese sacramentalmeпte de sus pecados; 
  • Reciba la sagrada Eucaristía (ciertamente, es mejor recibirla participando en la santa Misa, pero para la indulgencia sólo es necesaria la sagrada Comunión);
  • Ore según las intenciones del Romano Pontífice. 

5.  Es conveniente, pero no necesario, que la confesión sacramental, y especialmente la sagrada Comunión y la oración por las intenciones del Papa, se hagan el mismo día en que se realiza la obra indulgenciada; pero es suficiente que estos sagrados ritos y oraciones se realicen dentro de algunos días (unos veinte) antes o después del acto indulgenciado. La oración según la mente del Papa queda a elección de los fieles, pero se sugiere un «Padrenuestro» y un «Avemaría». Para varias indulgencias plenarias basta una confesión sacramental, pero para cada indulgencia plenaria se requiere una distinta sagrada Comunión y una distinta oración según la mente (intenciones) del Santo Padre.


6.  Los confesores pueden conmutar, en favor de los que estén legítimamente impedidos, tanto la obra prescrita como las condiciones requeridas (obviamente, excepto el desapego del pecado, incluso venial).


7.  Las indulgencias siempre son aplicables o a sí mismos o a las almas de los difuntos, pero no son aplicables a otras personas vivas en la tierra.  



ASPECTOS PROPIOS DEL AÑO JUBILAR  (para un santuario o lugar jubilar) 

Cumplidas las necesarias condiciones, indicadas en los números 3 y 4, los fieles pueden lucrar la indulgencia jubilar realizando UNA de las siguientes OBRAS, enumeradas aquí en tres categorías: 


8.  Obras de piedad o religión
  • Hacer una peregrinación piadosa a un santuario o lugar jubilar (para Roma: una de las cuatro basílicas patriarcales, es decir, San Pedro, San Juan de Letrán, Santa María la Mayor y San Pablo, o también a la basílica de Santa Cruz de Jerusalén, a la basílica de San Lorenzo en Campo Verano, al santuario de la Virgen del Amor Divino o a una de las catacumbas cristianas), participando en la santa misa o en otra celebración litúrgica (Laudes o Vísperas) o en un ejercicio de piedad (vía crucis, rosario, rezo del himno «Akáthistos», etc.), 
  • Hacer una visita piadosa, en grupo o individualmente, a uno de esos lugares jubilares, participando en la adoración eucarística y en meditaciones piadosas, concluyéndolas con el « Padrenuestro », el « Credo » y una invocación a la Virgen María. 
9.  Obras de misericordia o caridad 
  • Visitar, durante un tiempo conveniente, a hermanos necesitados o que atraviesan dificultades (enfermos, detenidos, ancianos solos, discapacitados, etc.), como realizando una peregrinación hacia Cristo presente en ellos;  Apoyar con un donativo significativo obras de carácter religioso o social (en favor de la infancia abandonada, de la juventud en dificultad, de los ancianos necesitados, de los extranjeros que, en los diversos países, buscan mejores condiciones de vida); 
  • Dedicar una parte conveniente del propio tiempo libre a actividades útiles para la comunidad u otras formas similares de sacrificio personal. 
10.  Obras de penitencia 
     Al menos durante un día: 
  • Abstenerse de consumos superfluos (fumar, bebidas alcohólicas, etc.);
  • Ayunar;
  • Hacer abstinencia de carne (u otros alimentos, según las indicaciones de los Episcopados), entregando una suma proporcional a los pobres. 


OBRAS INDULGENCIADAS  (para cualquier lugar) 

Obras que obtienen la Indulgencia Plenaria:

    * Rezo del Santo Rosario: en una iglesia, en un oratorio, en familia, o en comunidad. Es suficiente con rezar sólo cinco de los misterios, con la meditación de los misterios que se rezan.  



    * Rezar el Via Crucis ante las estaciones, pasando de una a otra por lo menos quien lo dirige, meditando las escenas si se desea, con alguna oración vocal.

    * Media hora de adoración al Santísimo.

    * Media hora de lectura de la Sagrada Escritura.


Indulgencias plenarias en circunstancias especiales.- En determinadas ocasiones pueden ganarse indulgencias plenarias. Por ejemplo:
  1. En el momento de la muerte a quien hubiere rezado algo durante su vida (es muy consolador). En este caso no se precisa la confesión, ni la comunión, ni la oración por el Papa; pero es necesario estar bien dispuesto: en gracia de Dios, rechazando cualquier pecado, y habiendo deseado alguna vez ganar esta indulgencia. 
  2. Una vez al año por Santuario: Rezar un padrenuestro y un credo en un santuario o basílica (santuario es una iglesia con muchos peregrinos, aprobada como santuario por el Obispo correspondiente). 
  3. Al recibir la bendición papal Urbi et Orbi (o escucharla por radio o televisión, en directo). 
  4. Al realizar ejercicios espirituales de al menos tres días completos. 
  5. Asistir a una Primera Comunión. 


Indulgencias plenarias en fechas especiales.- Hay varios días al año en que se pueden conseguir indulgencias plenarias, con algunas condiciones. Por ejemplo:  
  • El día 2 de Noviembre: Visitar una Iglesia u Oratorio público, y rezar allí, un Padrenuestro. 
  • Desde el día 1 al 8 de noviembre: Se puede ganar cada día una indulgencia plenaria, visitando un Cementerio y rezando allí por los difuntos. 
  • 31 de diciembre: recitando solemnemente un "Te Deum" en una iglesia, dando gracias a Dios por los beneficios recibidos el último año.  
  • 1 de enero: recitando solemnemente el "Veni Creator" en una iglesia.  
  • Los viernes de Cuaresma: después de comulgar, rezando ante un crucifijo la oración "Miradme o mi amado y buen Jesús".   En los oficios de Semana Santa: 
  • Jueves santo: recitando el "Tantum ergo" durante la exposición que sigue a la Misa. 
  • Viernes santo: asistiendo a los oficios. 
  • Sábado santo: renovando las promesas bautismales en la Vigilia Pascual.  
  • Pentecostés: recitando solemnemente el "Veni Creator" en una iglesia.  
  • Corpus Christi: participando en la Procesión Eucarística (dentro o fuera de la iglesia).  
  • - 2 Agosto: rezando un Padrenuestro y un Credo en la catedral o parroquia. 


Indulgencias plenarias particulares.- Muchas instituciones gozan de indulgencias en determinados días del año, coincidiendo normalmente con fechas o santos propios. Hay un caso especialmente interesante, pues quienes llevan el escapulario del Carmen se unen a la familia carmelita y pueden ganar indulgencia plenaria el día en que le imponen el escapulario y los siguientes días:  
            - 16 de mayo (San Simón Stock).  
            - 16 de julio (Virgen del Carmen).  
            - 20 de julio (San Elías Profeta).  
            - 1 de octubre (Santa Teresa de Lisieux).  
            - 15 de octubre (Santa Teresa de Jesús).  
            - 14 de noviembre (Todos los Santos Carmelitas).  
            - 14 de diciembre (San Juan de la Cruz). 


Otros casos : Consultar el Decreto “Enchiridon Indulgentiarum” y otras regulaciones particulares. 

miércoles, 19 de octubre de 2011

OCTUBRE, MES DEL ROSARIO. FRASES DE BENEDICTO XVI SOBRE EL SANTO ROSARIO


1.- "El santo Rosario no es una práctica piadosa del pasado, como oración de otros tiempos en los que se podría pensar con nostalgia.  Al contrario, el Rosario está experimentado una nueva primavera".

 2.- "El Rosario es uno de los signos más elocuentes del amor que las generaciones jóvenes sienten por Jesús y por su Madre, María".

 3.- "En el mundo actual tan dispersivo, esta oración -el Rosario- ayuda a poner a Cristo en el centro como hacía la Virgen, que meditaba en su corazón todo lo que se decía de su Hijo, y también lo que El hacía y decía".

 4.- “Desearía invitaros, queridos hermanos y hermanas, a rezar el Rosario durante este mes (octubre) en familia, en las comunidades y en las parroquias por las intenciones del Papa, por la misión de la Iglesia y por la paz del mundo”.

 5.- "Cuando se reza el Rosario, se reviven los momentos más importantes y significativos de la historia de la salvación; se recorren las diversas etapas de la misión de Cristo.

 6.- “Con María, el corazón se orienta hacia el misterio de Jesús. Se pone a Cristo en el centro de nuestra vida, de nuestro tiempo, de nuestras ciudades, mediante la contemplación y la meditación de sus santos misterios de gozo, de luz, de dolor y de gloria".

 7.- "Que María nos ayude a acoger en nosotros la gracia que procede de los misterios del Rosario para que, a través de nosotros, pueda difundirse en la sociedad, a partir de las relaciones diarias, y purificarla de las numerosas fuerzas negativas, abriéndola a la novedad de Dios".

 8.- "Cuando se reza el Rosario de modo auténtico, no mecánico o superficial sino profundo, trae paz y reconciliación. Encierra en sí la fuerza sanadora del Nombre Santísimo de Jesús, invocado con fe y con amor en el centro de cada Avemaría".

 9.- "El Rosario, cuando no es mecánica repetición de formas tradicionales, es una meditación bíblica que nos hace recorrer los acontecimientos de la vida de la Señor en compañía de la Santísima Virgen María, conservándolos, como Ella, en nuestro corazón".

 10.- "Ahora (tras el mes de mayo) no debe cesar esta buena costumbre, es más debe proseguir todavía más con mayor compromiso de manera que, en la escuela de María, la lámpara de la fe brille cada vez más en el corazón de los cristianos y en sus casas".

 11.- "(En el rezo del Rosario) os encomiendo las  intenciones más urgentes de mi ministerio, las necesidades de la Iglesia, los grandes problemas de la humanidad: la paz en el mundo, la unidad de los cristianos, el diálogo entre las culturas".

 12.- “Para ser apóstoles del Rosario es necesario tener experiencia en primera persona de la belleza y profundidad de esta oración, sencilla y accesible a todos. Es necesario ante todo dejarse conducir de la mano de la Virgen  María a contemplar el rostro de Cristo: rostro alegre, luminoso, doloroso y glorioso.”

 13.- “El Rosario es oración contemplativa y cristocéntrica, inseparable de la meditación de la Sagrada Escritura. Es la oración del cristiano que avanza en la peregrinación de la fe, en el seguimiento de Jesús, precedido por María”.

 14.- “Reitero la invitación a rezar el Santo Rosario también en familia, para que la intercesión maternal de la Virgen María ayude a los esposos a vivir fielmente su compromiso matrimonial y a fortalecer la unidad en todos los hogares”.

 15.- “En realidad, el Rosario no se contrapone a la meditación de la Palabra de Dios y a la oración litúrgica; es más, constituye un complemento natural e ideal, en particular como preparación y como acción de gracias a la celebración eucarística”.






lunes, 17 de octubre de 2011

TESTIMONIO DE AGRADECIMIENTO A LA VIRGEN DEL ROSARIO


Queridos amigos:

Deseo dar en mi nombre y en el de mi familia TESTIMONIO DE AGRADECIMIENTO a Jesucristo nuestro Señor y a la Virgen del Rosario por el feliz desenlace tras sufrir un accidente de tráfico este pasado verano.

A primeros de agosto (día 4) y volviendo de las vacaciones con todo el equipaje, tuvimos un aparatoso accidente de tráfico cerca de Marbella (provincia de Málaga, España), yendo en el vehículo mis cinco hijos, mi esposa y yo. El coche hizo un "trompo" y giró de forma que se quedó acoplado al bloque de la mediana, mirando hacia atrás en el carril izquierdo (el rápido) de la Autovía A-7 (costa del sol) en hora de bastante tráfico.

Salimos todos ilesos y por nuestro pie y no hubo daños colaterales, ya que no colisionamos con otros coches ni nos embistieron, a pesar de estar en el carril de mayor velocidad. La Policía local y la Guardia Civil se portaron estupendamente, con gran espíritu de servicio. Tuvimos que volver a Madrid en un taxi que nos facilitó el seguro, ya que el coche familiar quedó inmovilizado por tener una rueda destrozada.

Tras casi dos meses hemos recuperado el vehículo totalmente arreglado, pese a que poco faltó para que lo declarasen "siniestro total", caso en que no te reparan ya el coche por los altos costes.

Mi familia y yo siempre rezamos un Padrenuestro al Sagrado Corazón de Jesús y la Salve al Inmaculado Corazón de María (además de confiarnos a nuestros ángeles custodios, a San José, a San Rafael y a San Cristóbal) al iniciar un viaje por carretera, aparte de rezar personalmente el Rosario cada día (y un misterio en familia con frecuencia).
Dejo también un dato significativo: el cartel más próximo al lugar del accidente tenía el siguiente nombre: Urbanización "EL ROSARIO" ¿No es demasiada casualidad...?

¡Bendito sea Dios, sus ángeles y sus santos! ¡Gracias, Santa María, Virgen del Rosario!

Ignacio Méndez, Candelaria Pérez y nuestros 5 hijos - 
17 de Octubre de 2011 


domingo, 9 de octubre de 2011

El rosario diario, la ascesis más poderosa para alcanzar la santidad

Por Leandro Coccioli



Sabemos por la revelación que es necesaria la ascesis y la mortificación para alcanzar la santidad, para alcanzar la vida mística plena. El Salvador nos exhorta: «Quien no cargue con su cruz y venga detrás de mí, no puede ser mi discípulo» (Lc 14, 27); y «En verdad, en verdad les digo: Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, permanece solo; pero si muere, da mucho fruto. Quien ame su alma, la perderá; y quien odie su alma en este mundo, la guardará para la vida eterna.» (Jn 12, 24-25). Para alcanzar el matrimonio espiritual con el Esposo Jesús, es preciso ir contra nosotros mismos, yendo totalmente hacia Jesús, siguiéndolo a Él y no siguiéndonos a nosotros. Odiar nuestra alma como nos pide Jesús y cargar con la cruz, significa buscar y hacer sólo lo que quiere Él y no lo que queramos nosotros, aceptando con santa resignación de amor absolutamente todo lo que nos sobreviene. Hacer sólo lo que quiere Él, como lo quiere Él, cuando lo quiere Él. Eso es lo que nos quiere decir en esas citas de la Escritura. El que nos va a unir a Él, el que nos va a hacer como Él, es Dios, no nosotros. Nosotros todo lo que tenemos que hacer es dejarlo obrar las maravillas de gracia en nosotros, obedeciéndolo, disponiéndonos para remover todo obstáculo que nos impida volar hacia sus brazos. En suma, colaborar con Quien hace todo.


El Señor dispuso una mediación, una colaboración que nos pide, para vestir nuestras almas de los ornatos nupciales, para hacer de nuestras almas sus esposas. Esa mediación, es el rezo diario del rosario en la verdadera devoción a la Santísima Virgen María. Y en este artículo consideraremos el aspecto ascético de la fiel devoción del rosario cotidiano como medio para negarnos a nosotros mismos y lograr abrazar al Esposo Divino.


¿Por qué es necesario ser verdadero devoto de María para alcanzar la santidad? ¿Por qué es necesario rezar el rosario todos los días para alcanzar el matrimonio espiritual? Se trata de un acto de humildad, de humillación, de obediencia al designio de Dios. Eso es ser verdadero devoto de María del Rosario: humillarse, no atreviéndose por humildad a ir a Cristo si no es por María. A Cristo por María. Es lo contrario a la soberbia de Satanás. Quien va a Cristo por María, alcanza plenamente a Cristo, porque el Verbo que quiso venir a nosotros por Ella en la Encarnación, no quiere que vayamos a Él sino por Ella. Es la lógica de Jesucristo, la lógica de la salvación. Y así será en el fin de los tiempos, en los días de la Parusía, de la Segunda y definitiva Venida del Hijo de Dios: será con el triunfo del Inmaculado Corazón de María. Se trata, entonces, de un acto de humildad, y en su sentido más profundo, la verdadera humildad es un acto de obediencia. Ser humildes se trata de obedecer al designio divino sobre el misterio de María en el plan de salvación. Obedeciendo a Dios en María, obedeciendo y buscando a Cristo en María, la Nueva Eva, reparamos la desobediencia de la primera Eva: Eva nos ofreció la muerte en su desobediencia cuando nuestros primeros padres cometieron el pecado original. En cambio, la Nueva Eva es obediente, es la Mujer fiel a Dios. Obedeciéndola, rezándole al rosario cada día, Ella nos ofrece a Cristo en cada misterio del rosario, en cada «Jesús» de los Avemarías. Obedeciéndola, llegamos a Dios perfectamente en la unión transformativa. Ella nos introduce en la morada secreta donde nos une a su Jesús, donde nos hace sus esposas místicas.


Por lo tanto, principalmente se trata de obedecer a Dios en su designio, desobedeciendo nuestro antojo, nuestro gustito personal inmaduro, nuestro capricho que querría irse por otras devociones, otras prácticas piadosas. Renunciando a lo que queremos nosotros, y ejercitándonos en el rosario diario contra cualquier deseo particular, hacemos un trabajo de ascesis grandioso, volviéndonos perfectamente obedientes, humildes, dóciles a la gracia. Pero el rosario diario es algo bello, que da gusto. El disgusto sólo se experimenta al principio y cuando se progresa: porque quien alcanza la perfección, quien llega al desposorio místico, lo disfruta como su encuentro de cada día donde contempla la belleza del rostro de su Esposo Santísimo en cada decena, en cada misterio. Ese disgusto incipiente y que se va purificando, no se debe sino a nuestra sensibilidad desordenada que no obedece a nuestro espíritu, que se quiere rebelar al espíritu cuando desea rezar el rosario como lo pide Dios; y también se rebela nuestro mismo espíritu cuando se va progresando, que aún no obedece a Dios. Pero cuando tenemos nuestra interioridad ordenada y somos gobernados por Dios, descubrimos con claridad diáfana la necesidad insustituible de rezar el rosario cada día, al haber comprobado por la experiencia espiritual que nada nos lleva a la unión con Dios como este obsequio celestial que nos viene de manos de la Virgen.


Esforzándonos con el auxilio de la gracia divina en rezar el rosario cada día, cada día creceremos en la virtud, al combatir la pereza que nos inclina a dejarlo. No hay hábito ni devocion más difícil de adquirir que la de rezar el rosario todos los días, debido a su carácter repetitivo y a su fundamental dimensión pasiva, en la que, medio meditando, esperamos la gracia de la contemplación de los misterios, esperamos que el Espíritu sople para prender en nuestras mentes el fuego de su amor sabroso. Esta repetición, esta meditación esforzada, esta espera pasiva que prueba nuestra paciencia amorosa, exige al máximo toda la persona. Así, es la máxima devoción, es la devoción perfecta, en la que si se persevera, se alcanza la santidad, cosa segura, garantizada por la autoridad de la Iglesia, testimoniada por los santos, prometida por María.


Rezando el rosario cada día, aumentamos nuestra caridad, aumentamos todas las virtudes que se prueban en esa devoción paciente. Esta paciencia, este soportar, este luchar para perseverar, es lo que nos asegura la mayor perfección. Así, trabajando y venciéndonos a nosotros mismos para adquirir el hábito del rosal cotidiano de María en la verdadera devoción a nuestra Madre, estaremos ejercitándonos en actos perfectos de negación de nosotros mismos, de odiarnos a nosotros, de cargar con la cruz del rosario que nos da Jesús, para ser sus discípulos, para ser dignos de ser recibidos en su morada secreta; cayendo en tierra y muriendo a nuestro juicio al abrazar el rosario diario, da mucho fruto, alcanzamos la unión con Dios cuan posible es en esta vida.


Quien se decide a rezar el rosario diario, ya muy pronto, en los primeros días y semanas, va maravillándose de cómo empieza a cambiar todo en su vida, en su corazón, en su mente. Se va volviendo divino, va siendo transformado por la gracia de Dios, de una manera única. Empieza a ver todo desde la fe, a ver la realidad claramente, empieza a vivir de la fe, a vivir poseído por el amor, empieza a participar de la fe, la esperanza y la caridad de María, porque ha ingresado en la Escuela de María del Rosario. Y la dignidad con la que se egresa de la Escuela de María del Rosario, es la de esposa de Jesús, la de la más grande santidad, la más grande felicidad, ya en esta vida, preludio de la vida del Cielo.

sábado, 10 de septiembre de 2011

El secreto para alcanzar la más elevada santidad y vida mística

Por Leandro Coccioli



En el relato de las Bodas de Caná, en el Evangelio según San Juan (2, 1-12), está contenido misteriosamente el secreto para alcanzar la más elevada santidad y vida mística, que es la verdadera devoción a la Santísima Virgen María rezándole el rosario todos los días. Iremos explicando este misterio comentando los versículos del pasaje evangélico:


«Tres días después se celebraron unas bodas en Caná de Galilea, y la madre de Jesús estaba allí. Jesús también fue invitado con sus discípulos.» (vv 1-2)


Primero viene María, para que venga Jesús del modo más pleno. Donde mejor hallamos a Jesús, es con María, junto a María, es en María. Por eso el texto sagrado primero menciona a María en las bodas, y luego al Dios-Hombre, a quien es Todo. Ella es pequeña, a su lado no es nada, Él es el Infinito. Y así y todo, en el Evangelio se la menciona primero a Ella en esta fiesta, antes que al Señor, porque para que venga Jesús a nosotros del modo más perfecto y junto a todos los santos («sus discípulos»), debemos invitar primero a María. Aquí comienza a vislumbrarse el misterio de María: porque Dios, que quiso hacerse el Emanuel, el Dios-con-nosotros, y quiso hacerlo sólo viniendo a través de María, no quiere que vayamos a Él sino a través de María, invitándola primero a Ella a nuestras bodas místicas con Él, para que venga Él de la manera más hermosa. Rezando con fidelidad el rosario cada día a la Virgen, la estamos invitando a nuestras bodas con el Cordero, y si perseveramos, Ella misma preparará nuestro desposorio místico con su Hijo, el más ardiente deseo de María: que su Hijo Divino reciba cada vez más y más almas, por su mediación maternal, como sus esposas místicas.


Y esto lo afirmo con contundencia: no hay otra vía para alcanzar el más alto grado de santidad, el matrimonio espiritual con Cristo, que no sea siendo verdadero devoto de su Madre Santísima rezando el rosario diario. ¿Alguna duda? Vayamos al testimonio de los santos, que antes de dejar de rezar el rosario un solo día, preferirían morir, porque por la sabiduría de Dios han comprendido que en esta oración está cifrada su santificación y eterna salvación.


«Y como faltaba vino, la madre de Jesús le dijo: “No tienen vino”.» (v.3)


Aquí comienza la intercesión omnipotente de María. Ella, como nuestra Madre, nos conoce enteramente. Sabe nuestra necesidad: queremos ser santos, ¡pero no lo somos! El vino es signo de la alegría por la sobrebundancia y plenitud de la gracia divina, de la santidad, del amor de Dios. María nos mira y ve que no tenemos vino, que no somos santos, que nuestro amor es pobre. Esa es la única preocupación de María: hacernos santos como Ella lo es, y así formar perfectas esposas místicas para el Santo de los Santos, su Señor y Salvador, su propio Hijo, para amarlo como Ella lo ama. Por eso las primeras palabras de la Virgen en la fiesta de nuestra unión con Jesús, dan cuenta de nuestra indigencia. Si no la tuviéramos a María, si no fuéramos devotos de Ella, si no recurriéramos a su mediación, ¿quién abogaría por nosotros? ¿Quién tendría la claridad para ver nuestra verdadera necesidad? ¿Quién lo haría con la premura de Ella? Nadie, y mucho menos nosotros mismos. Rezando el rosario cada día a María, abandonándonos en sus brazos como niñitos pequeños, como el niñito Jesús, Ella inmediatamente clamará a su Hijo: «¡No tienen vino!»

«Jesús le respondió: “Mujer, ¿qué tenemos que ver nosotros? Mi hora no ha llegado todavía”.» (v. 4)


Pareciera que Jesús la detiene. Claro, a los ojos que no ven en profundidad la intención del Salvador. Pero aquí sucede todo lo contrario de un freno, de un obstáculo. Aquí, justamente, ¡todo lo contrario!, Jesús nos muestra el poder maravilloso, la omnipotencia suplicante, la eficacia arrasadora de la oración intercesora de María. Porque aún no era la hora de la manifestación de Jesús mediante el milagro que Ella pedía, pero...

«Pero su madre dijo a los sirvientes: «Hagan todo lo que él les diga». (v.5)


María inmediatamente vio en profundidad, como decíamos, la intención de Jesús. Jesús no quiso frenarla, ¡todo lo contrario!, le reveló el poder de su mediación maternal. Por eso la Virgen no le respondió nada a Jesús, entendió la grandeza de su vocación como Madre de todos, por lo que sin demora se dirigió a los sirvientes, se dirige a nosotros, exhortándonos a obedecer en todo a su Hijo, para hacernos sus esposas místicas. Y nosotros sabemos que conocemos todo lo que Jesús nos dice, escuchando su voz santa en cada rosario diario, porque contemplando la belleza de su rostro en cada decena, oímos su palabra, oímos lo que nos dice, lo que quiere, lo oímos a Él.


He aquí el secreto para alcanzar la santidad: siendo sus verdaderos devotos, María acelerará y asegurará que lleguemos a la unión mística con Dios cuando aún no es la hora, cuando quizá jamás llegara a ser la hora, pero llegará a serlo, y muy pronto, tan pronto que quedaremos eternamente pasmados, porque María, si se lo permitimos rezándole el rosario cada día, se lo suplicará a Jesús, como lo hizo aquella vez en Caná.


El texto sigue con una gran doctrina mística:


«Había allí seis tinajas de piedra destinadas a los ritos de purificación de los judíos, que contenían unos cien litros cada una. Jesús dijo a los sirvientes: “Llenen de agua estas tinajas”. Y las llenaron hasta el borde. “Saquen ahora, agregó Jesús, y lleven al encargado del banquete”. Así lo hicieron. El encargado probó el agua cambiada en vino y como ignoraba su origen, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo y les dijo: “Siempre se sirve primero el buen vino y cuando todos han bebido bien, se trae el de inferior calidad. Tú, en cambio, has guardado el buen vino hasta este momento”. » (vv 6-10)


Tras la exhortación de la Virgen, comienza el Verbo Encarnado a decirnos qué hacer. Comienza el Hijo a indicarnos cómo proceder. Comienzan los signos que mediante las realidades sensibles significan las espirituales, la obra de la gracia divina. En estos versículos está contenida la necesidad de la vida ascética para alcanzar la vida mística. Es decir, que antes de alcanzar la unión mística con Dios, debemos esforzarnos y ejercitarnos para alcanzar la virtud, progresar en ella y perfeccionarla, mediante la oración, la meditación, la mortificación y la negación de nosotros mismos. Esto último está simbolizado en el agua, que es signo de purificación. Y una vez que alcanzamos la virtud perfecta por gracia de Dios, el contenido ascético de nuestro interior, de nosotros que somos recipientes de la vida de Dios, es transformado en vino, que es símbolo de la alegría de la unión esponsalicia con Cristo, es transformado en contenido místico, y somos conducidos a la subida contemplación que nos lleva la Virgen siendo verdaderos devotos de Ella, esforzándonos en perseverar meditando su rosario cada día hasta el día en que comienza a tornarlo en dulce fruición de Dios.

Y quienes nos rodeen, no entenderán lo que ha sucedido en nosotros por nuestra unión con María; dirán, como el encargado, que es extraño que sirvamos el mejor vino para lo último, queriendo significar que nadie comprenderá la obra sublime que habrá hecho en nosotros María, que todo se lo debemos a Ella, que todo se lo debemos a su rosario diario. Con su juicio humano, no entenderán a María, la necesidad de la verdadera devoción a Ella.

Y he aquí un gran misterio: María guarda lo mejor para lo último. Los más grandes santos, formados por Ella, formados por su rosario diario, están reservados para el fin de los tiempos, para preparar la Venida definitiva de su Hijo.

«Este fue el primero de los signos de Jesús, y lo hizo en Caná de Galilea. Así manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en él. Después de esto, descendió a Cafarnaúm con su madre, sus hermanos y sus discípulos, y permanecieron allí unos pocos días.» (vv. 11-12)


Dejemos a Jesús manifestar su gloria en nosotros permitiéndole que nos lleve al desposorio místico con Él. Obedeciendo a María, Ella nos presentará como dignas esposas a su Hijo. Rezando el rosario cada día, María pedirá el vino de la santidad a Jesús por nosotros, y maravillosamente acelerará y asegurará el proceso de nuestra transformación interior para llevarnos hasta la unión mística con su Hijo.

domingo, 28 de agosto de 2011

Santo rosario, santo abandono

Por Leandro Coccioli



La oración es lo más elevado que tenemos, lo más importante para nosotros. Porque nuestra oración es nuestra relación con Dios, el sentido de nuestras vidas. Si la santidad consiste en abandonarnos en Dios, al abandonarnos en lo más importante, nuestra oración, rezando sólo el rosario cada día, olvidándonos de nuestras capacidades, reemplazando por el rosario cotidiano nuestras formas propias de oración, alcanzaremos la más elevada santidad ante tan perfecto abandono. Porque según es nuestra oración, así es nuestra perfección.


Escoger el rosario diario como modo de oración es olvidarse de las capacidades propias, abandonándose en la capacidad de María. Abrazar el rosario diario como modo de oración es olvidarse de lo bueno que creemos que podamos decir a Dios, para dejar toda nuestra oración en manos de María. Hasta que llegue el día santo en que podemos afirmar: «Yo no sé rezar de otra forma que mediante el rosario.» Alegrémonos, porque cuando llegue ese día, habremos alcanzado la oración perfecta de la Virgen María. Adoptar el rosario diario como forma de oración, es la decisión de los santos.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Por el rosario diario, María nos revela a Jesús para hacernos como Él

Por Leandro Coccioli


Nos enseña el Beato Juan Pablo II en su carta sobre el rosario: «El Rosario nos transporta místicamente junto a María, dedicada a seguir el crecimiento humano de Cristo en la casa de Nazaret. Eso le permite educarnos y modelarnos con la misma diligencia, hasta que Cristo “sea formado” plenamente en nosotros» (Rosarium Virginis Mariae n.15)


Si nos disponemos a orar y lo hacemos con nuestros medios, por más buena intención que tengamos, siempre entre Dios y nosotros estará el escenario de nuestra vida, y lo que poco más o menos podamos a llegar a ver que nos separa de Dios y pediremos al Señor que purifique para amarlo perfectamente.


Pero si rezamos con el medio de la Virgen María, esto es, el rosario diario, entre Dios y nosotros estará el escenario de los misterios de la vida de Jesús, el Santo de los santos.


No hace falta pensarlo mucho para darse cuenta de qué visión, si la de nuestra alma o la de Jesús, será la que nos conducirá a una unión más íntima con Dios. Con el rosario diario, tenemos una oración perfecta, la más perfecta, para alcanzar la más elevada santidad, la mayor configuración con Jesús, porque viendo a Jesús, contemplándolo, llegamos a ser como Él por la mediación de María. María nos revela a Jesús para llegar a hacernos como Él.


Con nuestros medios, con nuestros métodos y formas de oración, vemos nuestra vida, pero limitados por nuestra capacidad. Con nuestra luz, que es tenue, apenas nos veremos, apenas nos llegaremos a conocer, y sin conocernos, nos quedaremos estancados en el estado espiritual que nos encontremos, nunca maduraremos. Con el medio de María, el rosario diario, viendo la vida de Jesús, a la luz de su santidad suprema, llegamos a ver también nuestra vida, pero a la luz de esa Santidad fuente de toda santidad, con la capacidad de María, con la capacidad de Jesús. A la luz de la vida de Jesús, veremos nuestros pecados pasados y presentes, nuestros defectos, nuestras imperfecciones, nuestra infidelidad a la gracia. A la luz omnipotente de Jesús, nos veremos totalmente desnudos. La visión de nuestra alma será progresiva, hasta que gracias a la perseverancia en el rosario diario, llegará un día en el que nos maravillaremos de la belleza que habrá obrado María en nuestro corazón, que lo hará muy semejante al de su Jesús. Viendo en cada misterio del rosario la santidad de Jesús, su perfección, su plenitud de gracia, su obediencia al Padre, contemplándolo, nos volveremos como Quien amamos por mediación de María. Porque contemplando la belleza del rostro de Cristo rezando el rosario cada día a la Virgen, Ella nos modelará según esa belleza para hacernos plenos hijos de Dios como es su Hijo.

jueves, 26 de mayo de 2011

El rosario diario, arma y escudo contra las ilusiones en la devoción

Por Leandro Coccioli



El rosario diario, oración perfecta, oración agradable a Dios, y ordenada a su gloria, según su amor y para nuestra santificación, constituye el arma y escudo admirables para defendernos contra las ilusiones en la devoción y asegurarnos el progreso espiritual hasta alcanzar la perfección. Este modo ejemplar de orar nos preserva de caer en la falsa oración, la oración de los charlatanes e hipócritas contra la que nos advierte Jesús (Mateo 6, 5-15).


La clave de la oración es buscar con humildad, confianza y perseverancia la Voluntad de Dios, y buscando su Voluntad, amarlo sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos, lo que es el núcleo de nuestra fe, lo que es la esencia de la santidad cuando se vive heroicamente esta caridad. Para alcanzar esto, debemos orar de modo agradable a Dios, porque la oración es la relación con Dios, y de acuerdo a cómo nos relacionemos con Él, y con el prójimo, será nuestro crecimiento que nos unirá más estrechamente a Él y nos transformará según su semejanza.


En quienes comienzan su camino espiritual, siempre se da una oración de corte sentimentalista, que se guía por lo externo de las palabras, quizás largos discursos, y mide la calidad de la plegaria de acuerdo a lo que se llega a sentir, de acuerdo al gusto superficial que se experimenta. El rosario diario, con la aspereza característica de esta oración, ayuda a purificar este horrible defecto, que es horrible porque no estamos buscando a Dios, sino a nosotros mismos. Normalmente Dios, en los primeros rosarios que la persona reza, concede un cierto gusto sensible para atraerlo, pero respondiendo a la velocidad maravillosa con que esta oración mariana nos purifica y nos lleva a Dios, enseguida deja sentir arideces y sequedades, para ordenar la sensibilidad al espíritu, y que quien gobierne nuestra oración, es decir, nuestra relación con Dios, sea nuestra inteligencia y nuestra voluntad, nuestra alma.


Hay personas que aparentan una gran devoción, que pueden pasarse horas orando. Pero no pasan de ser principiantes -algunos ni siquiera están en gracia-, ya que sin darse cuenta se buscan a ellos mismos, porque cuentan con sus talentos y sus aptitudes para unirse a Dios, lo que es absurdo, porque sólo Dios puede unirnos a Él y transformarnos según su santidad. Para esto, es preciso olvidarnos de nuestras capacidades y recurrir a los medios, a las disposiciones que nos ofrece la Divina Providencia. Y el medio insustituible e inmejorable es el rezo diario del rosario. Esto es algo muy humillante para la persona, ¡lo que es perfecto!, porque la oración debe ser una humillación amorosa: olvídate de tus discursos, y recurre al discurso de Dios, que está cifrado en los Padrenuestros y Avemarías que hilvanan los misterios de Cristo en el rosario de cada día.


Quien ha progresado en su vida espiritual y ya no se guía por lo sensible, sin embargo, guiándose por su alma, sigue teniendo un grandísimo dejo de amor propio que le impide esa unión perfecta con Dios. Comienza a gozar de una cierta contemplación, pero que es bastante humana. Esto se debe a que aún se guía por sí mismo, y no está abandonado en Dios. No está gobernado por Dios. No está guiado por Dios. Rezando el rosario cotidiano, este adelantado conseguirá a través de la oración de María centrarse en Cristo para perderse a sí mismo. Totalmente centrado en el misterio de Cristo, llegará a morir a sí mismo, para ser gobernado por el Espíritu Santo, y alcanzar la unión con Dios cuan posible es en esta vida.


Así, quien llega a la perfección, disfruta del rosario de cada día como su encuentro especial con Jesús en María. Ya no le resulta tedioso, ya no le resulta difícil de aceptar, pues sólo ama, y el rosario diario, es amar a Dios pues nos une a Él, y es amar al prójimo, ofreciendo cada rosario por las necesidades de los demás.


Si rezamos el rosario todos los días y perseveramos, descubriremos que pronto comenzará a suceder algo maravilloso: nuestro diálogo con Jesús y María a lo largo del día fuera del rosario, será purificado y elevado, será santo, bello, simple, y se irá conformando a la Voluntad del Padre a medida que progresemos en aquella devoción. Esto es un gran misterio. Consiste en que como hemos escogido como oración la oración de María, la orante perfecta, Ella nos introduce en su Corazón Inmaculado, en el fuego del Espíritu que arde en su Corazón que nos purifica y santifica, y así, Ella nos comunica su propia oración. De este modo, sólo rezamos en conformidad con María, y como María, así alcanzaremos una oración hermosa y nuestro diálogo con Dios a lo largo del día, más allá del rosario, será uno de los frutos exquisitos de aquel rosario diario: aprenderemos a hablar con Dios, y ante todo, aprenderemos a oír su voz misteriosa, y transformados por medio del rosario, seremos dóciles en obedecerla para alcanzar la mayor perfección cristiana.

lunes, 9 de mayo de 2011

MAYO, MES DE MARÍA (21- 31)




TERCERA DECENA DEL MES: del 21 al 31




Flor del 21 de mayo: María en la Resurrección

Meditación: María en la soledad, María en el dolor esperaba en la Resurrección la promesa del Señor. Ella era dueña de toda fortaleza, con su Corazón enllagado esperaba el cumplimiento de lo por su Hijo anunciado. No tenia una fe débil, como la de los apóstoles, Ella creía que su Hijo resucitaría. En el dolor, la esperanza…en el dolor, la fe…en el dolor, sólo buscarlo a El. Oh alma mía, si alguna vez te agobia el peso de la cruz, confía en las delicias de la Divina Bondad, que Ella te consolará, te abrazará, te hará esperar segura de que Dios jamás te abandonará y te la hará más llevadera, anticipando los regalos eternos que se nos reservan en el Paraíso.

Oración: ¡María fortaleza de toda agonía, María esperanza mía!, fortaléceme en la fe y en la esperanza también, seguro de que al Rey me haréis ver. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Meditar y hallar el dolor y el temor de este día, y entregarlo a María confiado en que será Ella la que intercederá ante su Hijo para que El se haga cargo de nuestra vida.


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Flor del 22 de mayo: María esperando el Espíritu Santo

Meditación: Reunida en Jerusalén, María aguardaba junto a los apóstoles la venida del Espíritu Santo, y lo hacia orando. Ella, que tenía en sí la plenitud de todos los Dones, se refugió en el apostolado, en piadoso retiro para unir su oración a la de los apóstoles. “A cada cual ha dado Dios cargo de su prójimo” dice el apóstol. La oración y el amor nos señalan a Dios como signo de vida interior y santificación, darse por los demás y orar, por los vimos y muertos, por los justos y pecadores, por los conocidos y los que nunca hemos visto, por los que te quieren bien y te quieren mal. ¡Ora y a Dios escucharás!.

Oración: ¡Oh María, la que en Dios siempre confía, oh María, Reina mía!, alcánzame el don de la piedad y enséñame a todo dar, para así con Dios hablar. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Borrar el propio ego, vaciarse interiormente y preparar nuestra alma para que sea un refugio en el que pueda anidar el Espíritu Santo.


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Flor del 23 de mayo: María, la alegría del Pentecostés

Meditación: El gran día del Pentecostés llegó y el Espíritu Divino descendió cubriendo a todos con el Fuego del Amor y la Purificación, de Dones los llenó y María llena de alegría vio a los discípulos de su Divino Hijo así bendecidos. Espiritual alegría debe tener toda alma, cuando vea descender Gracias del Cielo sobre sus hermanos, anticipando para Gloria de Dios y bien de la Iglesia, la gran Fiesta.

Oración: ¡Oh Virgen Santa, Madre de alabanza, que descienda sobre todos tus hijos el Espíritu Divino, para que seamos guiados por El y veamos al Rey!. Amén.

Repetir tres veces: Ven Espíritu Santo, ven, por medio de la poderosa intercesión del Corazón Inmaculado de María, Tu Amadísima Esposa, ven.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Invocar a través del Inmaculado Corazón de María, Esposa del Espíritu Divino, la venida del Santo Espíritu sobre nosotros.


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Flor del 24 de mayo: María Auxiliadora de los Cristianos
Fiesta de María Auxiliadora

Meditación: “Todos estaban unidos, insistiendo en la oración, con María la Madre de Jesús” (Hechos 1,14). María siempre ha estado presente en todas las persecuciones de la Iglesia, por su ayuda en Lepanto protegió milagrosamente a toda la cristiandad, incluyéndola San Pío X en las Letanías. También es el auxilio de la Iglesia del silencio, ya que todo cristiano fiel “padecerá persecución” (Segunda carta a Timoteo 3,12), pero “de los perseguidos por causa de la Justicia es el Reino de los Cielos” (Mateo 5,10). ¿Defendemos a Cristo y Su Doctrina con la voz, con el corazón y con nuestra labor, o sólo tenemos un corazón tibio y poco digno?. Seamos soldados valientes, enamorados de Jesús y María, quien como Capitana nos defenderá con la Espada de la Justicia y el Manto de la Verdad. Y a través de Ella el Espíritu con Sus Alas nos cubrirá y nada nos pasará.

Oración: ¡Oh María auxilio de los cristianos!, cúbrenos con tu Manto de toda amenaza física y espiritual, para así poder luchar por la Patria Celestial. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Auxiliar a un hermano cercano que esté en dificultad física o espiritual, dando testimonio mediante ésta obra de misericordia de la fe en Cristo a través de Su Madre.


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Flor del 25 de mayo: María, refugio de los pecadores

Meditación: Yo pecador, yo que me olvido de Dios, yo que no llevo Su Voz y no doy amor, ¿por qué reclamo obtendré los favores del Señor?. Les puedo responder que por los de la Madre del Juez, ya que la Santa Palabra nos señala “si alguno peca, tenemos un intercesor, ante el Padre: Jesucristo” (Primera carta de Juan 2,1), y El nos dejó Su Madre Santa como Abogada para defender a sus hijos del enemigo y evitar el martirio eterno de no ver el Cielo. Toda alma esforzada que busca este Santo Refugio será protegida y enriquecida conservando la verdadera Vida.

Oración: María refugio de los pecadores, Madre de los confesores, llena de misericordia, escóndenos en tu Corazón para que sólo seamos fieles a vos y al Señor. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Realizar una buena confesión con el firme propósito de llegar a la pureza y humildad de María, para fortalecerme en Ella y no volver a caer.


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Flor del 26 de mayo: María, salud de los enfermos

Meditación: María ama, María consuela y cubre con su Manto de amor, otorgando la curación del alma y del cuerpo a sus hijos enfermos. Intercede ante el Señor para nuestra sanación. Sino siempre se cura el cuerpo, es porque no nos conviene, pero María nos ayuda y conforta aliviando el dolor y sanándonos el alma con sus bellas lágrimas.

Oración: María salud de los enfermos, no sólo del cuerpo, sino de todos los que no tenemos un corazón bueno. Madre de todos los dolores, de los más atroces, sánanos en cuerpo y alma para que prestemos a Dios alabanza. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Orar a María por la salud de un enfermo, pidiendo su poderosa intercesión para su sanación física y espiritual.


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Flor del 27 de mayo: María Rosa Mística

Meditación: ¡Quién puede dejar de admirar la perfección de la Rosa que el Señor nos dió!. De pequeña un capullo tierno bajado del Cielo que guardaba silencio y era la alegría de los que con Ella vivían. Al Templo la entregaron no sabiendo que Ella era un Templo Sagrado. Llena de pureza crecía, y aquella Virgen Bendita a Dios le consagraba su vida, sin advertir que el Señor su alma inmaculada miraba, haciéndola Su Esposa amada. La Rosa más hermosa se abría y en su corola escondido estaría el Mesías. Nueve meses los perfumes de aquella Flor abrigarían al Redentor, para darle permanentemente su amor como eterna oblación. Aquella pequeña Rosa excelsa nos guía como Rosa Mística, pues es María Madre de la Iglesia.

Oración: ¡Oh María Rosa Mística, preciosísima!. Muéstranos la pureza de corazón para agradar a Dios como lo hiciste vos, y haznos templos perfectos del Espíritu Santo para que seamos por El guiados. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Colocar en cada hogar un pequeño altar consagrado a María, como regalo a Su Hijo que busca que la amemos como El la ama.


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Flor del 28 de mayo: María, Reina de los apóstoles

Meditación: “Pondré enemistad entre ti (satanás) y la Mujer (María), entre tu linaje y el suyo; y Ella te aplastará la cabeza” (Génesis 13,15). El apostolado ha de hacerse en lucha contra el diablo y los suyos, lo que origina persecuciones a toda la Iglesia, tanto en su cuerpo como en cada familia o individualmente. Somos los apóstoles que San Luis de Montfort señaló para este tiempo, que sólo dispone el Eterno. Sin embargo, la Reina y Capitana del pueblo de Dios dará la victoria a sus seguidores leales que la obedezcan y perseveren en el combate.

Oración: ¡Oh María Reina de los apóstoles!. Tú que haz enseñado, protegido y alentado a los apóstoles de todos los siglos, haz que seamos soldados leales y valientes de tu ejército, siendo apóstoles de tu Divino Hijo y propagando los mensajes del Reino, para que todos lleguemos al Cielo, con el Triunfo de tu Corazón Inmaculado y la vuelta de Cristo Resucitado. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Comprometerse a ser un fiel soldado de María, Capitana del ejercito de Jesús. Colocar los deseos de Dios por encima de las necesidades propias, con María como puente seguro y firme frente a las preocupaciones de cada día.


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Flor del 29 de mayo: María, Reina del Santísimo Rosario

Meditación: “Dios te salve, llena eres de gracia, el Señor es contigo” (Lucas 1,28). El Arcángel San Gabriel fue quien comenzó el Rosario, pero el Espíritu Santo nos ha manifestado a través de los místicos que todo lo que proviene de la boca de los enviados celestiales (ángeles, santos y la misma Virgen) viene de la Voz de Dios, de tal modo que el mismo Dios fue quien lo inició. A María, la Reina de nuestro corazón, la Reina de las rosas, presentémosle como regalo un ramo de Avemarías. La oración a María, Medianera e Intercesora, va dirigida por su medio a Dios; le pedimos “ruega por nosotros pecadores” para que su oración se una a la nuestra y le de valor. Ella siempre responde ”ruego por vosotros pecadores”, ya que la oración es el diálogo sublime de la pobre criatura con su Señor. Nuestra oración, en manos de María, es presentada ante el Trono de Dios como un delicado perfume, entregado por la criatura más perfecta que existió, ¿y qué no puede obtener ése Purísimo Corazón del Corazón del Amor…?.

Oración: ¡Oh María, Reina del Santo Rosario!. Enséñanos a rezar de corazón como lo hiciste vos, y a prestar eterna alabanza a nuestro Señor. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Rezar un Rosario pidiendo se derrame sobre nosotros el Espíritu Santo, y por las intenciones de la Virgen.


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Flor del 30 de mayo: María Reina de la Paz

Meditación: “Reina de la Paz,…da al mundo la Paz en verdad, en la Justicia y en la Caridad de Cristo” (Pío XII, 1942, Consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María). “Ella dio a Luz al Príncipe de la Paz” (Isaías 9,5). La Paz, bendición del Salvador, no es la del mundo, pues el seguirle es persecución (conforme a Mateo 10,34-39). Es la Paz del corazón que quita la angustia y el temor, es fruto del Espíritu de Dios que habita en nuestro corazón y nos anticipa la alegría de la esperanza de quien a Dios da su alma (conforme a Juan 14,26-28). En Fátima, María nos prometió que “al final mi Corazón Inmaculado triunfará y vendrá un tiempo de Paz”. Todo está cercano, pero Dios está esperando al hombre, para que vuelva a Su lado, para que haga la paz con El. Sometiéndose a Su Santa Voluntad, haciendo penitencia por los pecados de ésta pobre tierra que está desierta, y oración para reparar y volver todos al Padre Celestial. Confesemos nuestros pecados para tener un corazón sano y ofrezcamos la Santa Comunión por la conversión.

Oración: ¡Oh María, Reina de la Paz!. Enséñanos a orar y reparar a través de tu Inmaculado Corazón, para así alcanzar la Redención, trayendo a la tierra el Reino de Dios. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Ayuno en reparación de los pecados y las ofensas al Santísimo Sacramento del Altar.


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Flor del 31 de mayo: María Reina del CieloFiesta de la Visitación de la Virgen

Meditación: “Apareció en el cielo una gran señal: una Mujer vestida de Sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza” (Apocalipsis 12,1). Ha sido coronada Reina del Cielo la Madre del Señor de cielos y tierras. Esposa de Dios y Madre del Redentor, quien aquí en la tierra Le demostró obediencia y siempre Su consejo contempló, ¿cómo no podremos nosotros no ser sus esclavos y servirle junto a ángeles y santos?. “En la Iglesia todos están llamados a la santidad, pues ésta es la Voluntad de Dios: vuestra santificación (conforme Primera Tesalonienses 4,3 y Efesios 1,4). María se entregó a ésta Voluntad Divina y será verdaderamente Madre y Reina nuestra si buscamos responder a su llamado de santidad. No la hagamos llorar más por los pecados que en el mundo hay, sino que entreguemos nuestra voluntad para sólo por Ella trabajar.

Oración: ¡Oh María, Reina del Cielo y de nuestro corazón!. Haznos esclavos de tu amor para hacer la Santa Voluntad y llegar a la Patria Celestial. Que tengamos la humildad de la violeta, y estemos vestidos como ella, de penitencia. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Florecilla para este día: Recitar el Regina Coeli (Reina del Cielo):

Reina del cielo, alégrate, aleluya,
porque El que mereciste engendrar, aleluya,
resucitó como lo había dicho, aleluya.
Ruega por nosotros a Dios, aleluya.
Regocíjate y alégrate, Virgen María, aleluya,
porque verdaderamente resucitó el Señor, aleluya.