Espacio dedicado a promover la devoción a la Virgen mediante la divulgación del rezo del Rosario, como medio de contemplar y meditar los misterios de la vida de Nuestro Señor Jesucristo y asemejarnos a Él.

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Asociación y Cofradía del Rosario Santo Domingo el Real


miércoles, 28 de septiembre de 2016

Cofradia del Rosario

Hola, buenos días, hoy Verónica nos lleva al Señor. Que pases un feliz día.                       
   
BLANCAS

Estamos arreglando el callejón. Ayer estuvimos dando el último repaso de pintura. Lo mejor fue cómo acabamos... en comparación a cómo empezamos.

Cuando nos pusimos a pintar estábamos preparadísimas: que si guantes, que si máscara por si olía fuerte, que si gafas por si cae en los ojos, manteniendo la distancia intentando no mancharnos mucho... Pero fuimos cogiendo confianza, quitándonos las gafas, la mascara, los guantes y, al final, acabamos todas perdidas de blanco.

Cuántas veces nos pasa esto, que hacemos las cosas sin intención de mancharnos, con máscaras y guantes. Tu hijo te habrá pedido que le ayudes con los deberes y le has dado un diccionario o un ordenador para que lo busque, o alguien te ha llamado en un momento malo y has contestado con monosílabos para que cortase cuanto antes, o cuando ha habido que cuidar a una persona enferma y lo haces porque toca. Hacer las cosas como si no fuesen con nosotros no te llena, ni tampoco estar todo el tiempo dedicado a uno mismo, eso te va vaciando por dentro.

Cristo con nosotros no hace las cosas a medias. No nos salvó desde una nube del cielo; bajó y se hizo uno de nosotros, se hizo carne de nuestra carne, se hizo débil. Entró en nuestras fragilidades para salvarlas. Él se manchó las manos de sangre para que seamos felices hoy, ahora. Si tú hoy sientes ese vacío y no eres feliz, pídeselo a Él. Él lo hizo por amor y lo vuelve a hacer en cada Eucaristía.

Hoy el reto es que te manches, que te entregues totalmente a lo que hagas en cada momento del día; trabajando, estudiando, que te sientes a ayudar a tu hijo, que escuches a la persona que te necesita, pero todo desde el amor. Acabarás manchado, sí, pero feliz por haber amado.

VIVE DE CRISTO