Cada Avemaría que repetimos insistentemente en el rosario de la Virgen, es la respuesta a nuestro dolor. Porque el saludo del ángel, el saludo de Isabel, y la súplica de la Iglesia, que componen esta plegaria, significan que Dios se hizo cargo de todo nuestro dolor. Si a nuestro dolor respondemos rezando así, éste tendrá sentido y seremos restaurados por la gracia que imploramos de Quien se hizo cargo de todo haciéndose igual a nosotros en todo excepto en el pecado. Los misterios del rosario que meditamos y esperamos contemplar, son justamente la profundización del Avemaría, su explicación. Cada uno de los 20 misterios, explican el Avemaría al mostrarnos cómo el Señor anunciado se hizo cargo de nuestros sufrimientos. Esta meditación diaria y contemplación, será la fuente de nuestro consuelo, será la fuente de nuestra fuerza, será la fuente de nuestra vida de gracia, será la fuente de nuestra salvación.
ASOCIACIÓN Y COFRADÍA DEL ROSARIO SANTO DOMINGO EL REAL
Espacio dedicado a promover la devoción a la Virgen mediante la divulgación del rezo del Rosario, como medio de contemplar y meditar los misterios de la vida de Nuestro Señor Jesucristo y asemejarnos a Él.
Web principal:
http://www.cofradiarosario.net/
Página de Recursos para rezar:
http://www.facebook.com/recursospararezar/
martes, 17 de abril de 2012
El rosario diario de María, consuelo y fortaleza para el sufrimiento
Cada Avemaría que repetimos insistentemente en el rosario de la Virgen, es la respuesta a nuestro dolor. Porque el saludo del ángel, el saludo de Isabel, y la súplica de la Iglesia, que componen esta plegaria, significan que Dios se hizo cargo de todo nuestro dolor. Si a nuestro dolor respondemos rezando así, éste tendrá sentido y seremos restaurados por la gracia que imploramos de Quien se hizo cargo de todo haciéndose igual a nosotros en todo excepto en el pecado. Los misterios del rosario que meditamos y esperamos contemplar, son justamente la profundización del Avemaría, su explicación. Cada uno de los 20 misterios, explican el Avemaría al mostrarnos cómo el Señor anunciado se hizo cargo de nuestros sufrimientos. Esta meditación diaria y contemplación, será la fuente de nuestro consuelo, será la fuente de nuestra fuerza, será la fuente de nuestra vida de gracia, será la fuente de nuestra salvación.
lunes, 26 de marzo de 2012
LA ANUNCIACIÓN Y ENCARNACIÓN DEL SEÑOR - DÍA DE LA VIDA
(Red. Mat. 7-12)
DIOS QUISO TENER UNA MADRE. Alabamos el plan de Dios. La Maternidad divina, clave de los dogmas y privilegios marianos.
1- Por eso: la redimió privilegiada y excepcionalmente. "Salve, Llena de gracia..." 11 (Lc.1,28.35).
1.1- Santuario de santidad: plenitud de gracia relativa.
1.2- Santuario del Amor: portadora de la entrega de Cristo al Padre (su voluntad, su alimento), a la Iglesia (que sea santa), a los hombres (que tengan vida).
1.3- Santuario de la Misericordia: portadora de la solución.
1.4- Santuario de pureza: Inmaculada Concepción.
1.5- Santuario de virginidad: Virgen Madre por obra del Espíritu Santo.
2- María se entreqó: “'He aquí la esclava” (Lc.1,38)
jueves, 22 de marzo de 2012
El rosario diario es la oración de la infancia espiritual
Por Leandro Coccioli
Jesús nos enseña que para entrar en el Reino de los Cielos, debemos hacernos pequeños como niños (Mt 18, 3-4). Esto significa que debemos hacernos dependientes de Dios como lo es un niño de sus padres, totalmente confiados y abandonados en sus brazos y protección. Este espíritu de infancia se extiende también a todas las dimensiones espirituales del hombre, entre ellas, la más importante, la que nos une a Dios, nuestra relación con Él, que es la vida de oración. Debemos por lo tanto, también, orar como niños.
Los niños no saben orar, no saben hablarle a Dios, tienen que repetir lo que le dicen sus padres para poder dirigirse al Señor. Y aquí entra el rosario diario, que es una oración de repetición, una oración de niños. El hombre humilde y pequeño, que se hace como niño, se olvida de sus capacidades y se confía a la capacidad, al poder y a la revelación de Dios, al modo en que Dios quiere que se dirija a Él, que está expresado en la oración del santo rosario cotidiano. Si vamos a hacernos niños, ante todo, debemos orar como niños, y por lo tanto, rezar y rezar, que nuestra oración se convierta en un rezo abandonado, un suplicante e insistente balbuceo infantil de Avemarías, que cada Avemaría sea un «mami, mami», y que no podamos hacer otra cosa que pensar en el misterio de Jesús contenido en cada decena.
Simplificando de este modo nuestra oración, rezando como niños, comenzaremos a disponernos para ser transformados, empequeñecidos en todo, para ser engrandecidos por la gracia y esperar con fe la gran gloria que Dios promete, y que anticipa por la felicidad y paz que se experimenta ya en esta vida, a quienes mueren a sí mismos y se hacen unos niñitos en sus brazos en todo, absolutamente en todo, comenzando por la forma de oración.
miércoles, 22 de febrero de 2012
VIVIR LA CUARESMA EN FAMILIA
CÓMO VIVIR LA CUARESMA EN FAMILIA - LAS PIEDRAS QUE CURAN A CRISTO QUE SUFRE POR NUESTROS PECADOS
Desde hace varios años venimos poniendo en práctica por Cuaresma una forma de vivir este tiempo de conversión y penitencia de manera que sea accesible y comprensible por todos los miembros de la familia, en especial a nuestros hijos (desde los 4 años hasta los…, bueno, hasta cualquier edad).
¿Cómo lo hacemos? Pues de la siguiente manera: En primer lugar elegimos una imagen de Nuestro Señor (bien una figura del Niño Jesús o un Crucifijo) que situamos en un lugar accesible para todos los de la casa. Lo colocamos sobre una bandeja plateada con un paño o pieza de tela blanca.
Por otra parte ponemos en una cestita un buen número de piedras de colores (como las que se venden como adorno dentro de botes de cristal, como canicas de tamaño). La cestita llena de piedras también se sitúa en un lugar de la casa conocido por todos.
Pues bien, antes del miércoles de ceniza reunimos a nuestros hijos (en una charla familiar) y les decimos qué hay que hacer:
Que comienza el Tiempo de Cuaresma, en el que vamos a recorrer durante 40 días un camino de cambio interior y de conversión a Dios. En ese periodo de tiempo tenemos que aprovechar para quitar de nosotros todo cuanto sea ofensivo o poco agradable al Señor y debemos procurar aliviarle en su dolor por tantos pecados que se cometen en el mundo (empezando por los nuestros). Además de la oración y de los sacramentos (Confesión y Eucaristía) hemos de procurar rectificar nuestros defectos y agradar en todo a Dios.
Les decimos a los niños que cada vez que consigan hacer un sacrificio por Jesús (como ayudar en casa, evitar alguna discusión o pelea con sus hermanos, obedecer sin rechistar, recoger bien su cuarto y sus cosas, recitar un Misterio del Rosario o ir a la Misa diaria del colegio –entre otros-) pueden coger una piedra de color y ponérsela a Jesús en la bandejita, como símbolo de que han hecho un acto de amor por Él.
Les recordamos que se pueden poner piedrecitas durante los 40 días, siempre que hagan algún mérito de los comentados anteriormente. Les decimos que cada piedra es como una cura de alivio para el Señor que sufre por los pecados, y que con ellas Le calmamos el dolor.
Les prometemos que si para Pascua (al final de la Cuaresma) no vemos el fondo de color blanco bajo de imagen -por la cantidad de piedras de colores que han ido poniendo-, les daremos un premio a todos (una jornada familiar muy divertida, que puede ser a elección de todos).
Y ya está... Llevamos cuatro años y sorprende ver lo que se implican los chavales cuando están motivados y ven el sentido de sus sacrificios (la bandeja siempre acaba llena de piedras de colores).
Familia Méndez-Pérez
Madrid - España
sábado, 18 de febrero de 2012
Santa Bernadette Soubirous
(1844-1879)
Nació en Lourdes (Francia) en 1844. Hija de padres sumamente pobres. En el bautismo le pusieron por nombre María Bernarda (nombre que ella empleará después cuando sea religiosa) pero todos la llamaban Bernardita.
Era la mayor de varios hermanos. Sus padres vivían en un sótano húmedo y miserable, y el papá tenía por oficio botar la basura del hospital. La niña tuvo siempre muy débil salud a causa de la falta de alimentación suficiente, y del estado lamentablemente pobre de la habitación donde moraba. En los primeros años sufrió la enfermedad de cólera que la dejó sumamente debilitada. A causa también del clima terriblemente frío en invierno, en aquella región, Bernardita adquirió desde los diez años la enfermedad del asma, que al comprimir los bronquios produce continuos ahogos y falta de respiración.
Esta enfermedad la acompañará y la atormentará toda su vida. Al final de su existencia sufrirá también de tuberculosis. En ella se cumplieron aquellas palabras de Jesús: "Mi Padre, el árbol que más quiere, más lo poda (con sufrimientos) para que produzca más frutos" (Jn. 15).
En Bernardita se cumplió aquello que dijo San Pablo: "Dios escoge a lo que no vale a los ojos del mundo, para confundir las vanidades del mundo". Bernardita a los 14 años no sabía leer ni escribir ni había hecho la Primera Comunión porque no había logrado aprenderse el catecismo. Pero tenía unas grandes cualidades: rezaba mucho a la Virgen y jamás decía una mentira. Un día ve unas ovejas con una mancha verde sobre la lana y pregunta al papá: ¿Por qué tienen esa mancha verde? El papá queriendo bromear, le responde: "Es que se indigestaron por comer demasiado pasto". La muchachita se pone a llorar y exclama: "Pobres ovejas, se van a reventar". Y entonces el señor Soubirous le dice que era una mentirilla. Una compañera le dice: "Es necesario ser muy tonta para creer que eso que le dijo su padre era verdad". Y Bernardita le responde: ¡Es que como yo jamás he dicho una mentira, me imaginé que los demás tampoco las decían nunca!
Desde el 11 de febrero de 1859 hasta el 16 de julio del mismo año, la Stma. Virgen se le aparece 18 veces a Bernardita. Las apariciones las podemos leer en detalle en el día 11 de febrero. Nuestra Señora le dijo: "No te voy a hacer feliz en esta vida, pero sí en la otra". Y así sucedió . La vida de la jovencita, después de las apariciones estuvo llena de enfermedades, penalidades y humillaciones, pero con todo esto fue adquiriendo un grado de santidad tan grande que se ganó enorme premio para el cielo.
Las gentes le llevaban dinero, después de que supieron que la Virgen Santísima se le había aparecido, pero ella jamás quiso recibir nada. Nuestra Señora le había contado tres secretos, que ella jamás quiso contar a nadie. Probablemente uno de estos secretos era que no debería recibir dineros ni regalos de nadie y el otro, que no hiciera nunca nada que atrajera hacia ella las miradas. Por eso se conservó siempre muy pobre y apartada de toda exhibición. Ella no era hermosa, pero después de las apariciones, sus ojos tenían un brillo que admiraba a todos.
Le costaba mucho salir a recibir visitas porque todos le preguntaban siempre lo mismo y hasta algunos declaraban que no creían en lo que ella había visto. Cuando la mamá la llamaba a atender alguna visita, ella se estremecía y a veces se echaba a llorar. "Vaya ", le decía la señora, ¡tenga valor! Y la jovencita se secaba las lágrimas y salía a atender a los visitantes demostrando alegría y mucha paciencia, como si aquello no le costara ningún sacrificio.
Bernardita pidió ser admitida en la Comunidad de Hijas de la Caridad de Nevers. Demoraron en admitirla porque su salud era muy débil. Pero al fin la admitieron. A los 4 meses de estar en la comunidad estuvo a punto de morir por un ataque de asma, y le recibieron sus votos religiosos, pero enseguida curó.
En la comunidad hizo de enfermera y de sacristana, y después por nueve años estuvo sufriendo una muy dolorosa enfermedad. Cuando le llegaban los más terribles ataques exclamaba: "Lo que le pido a Nuestro Señor no es que me conceda la salud, sino que me conceda valor y fortaleza para soportar con paciencia mi enfermedad. Para cumplir lo que recomendó la Stma. Virgen, ofrezco mis sufrimientos como penitencia por la conversión de los pecadores".
Uno de los medios que Dios tiene para que las personas santas lleguen a un altísimo grado de perfección, consiste en permitir que les llegue la incomprensión, y muchas veces de parte de personas que están en altos puestos y que al hacerles la persecución piensan que con esto están haciendo una obra buena.
Bernardita tuvo por superiora durante los primeros años de religiosa a una mujer que le tenía una antipatía total y casi todo lo que ella hacía lo juzgaba negativamente. Así, por ejemplo, a causa de un fuerte y continuo dolor que la joven sufría en una rodilla, tenía que cojear un poco. Pues bien, la superiora decía que Bernardita cojeaba para que la gente al ver las religiosas pudiera distinguir desde lejos cuál era la que había visto a la Virgen. Y así en un sinfín de situaciones.
Duró quince años de religiosa. Los primeros 6 años estuvo trabajando, pero fue tratada con mucha indiferencia por las superioras. Después los otros 9 años padeció noche y día de dos terribles enfermedades: el asma y la tuberculosis. Cuando llegaba el invierno, con un frío de varios grados bajo cero, se ahogaba continuamente y su vida era un continuo sufrir.
Deseaba mucho volver a Lourdes, pero desde el día en que fue a visitar la Gruta por última vez para irse de religiosa, jamás volvió por allí. Ella repetía: "Ah! quién pudiera ir hasta allá, sin ser vista. Cuando se ha visto una vez a la Stma. Virgen, se estaría dispuesto a cualquier sacrificio con tal de volverla a ver. Tan bella es".
Al llegar a la Comunidad reunieron a las religiosas y le pidieron que les contara cómo habían sido las apariciones de la Virgen. Luego le prohibieron volver a hablar de esto, y en los 15 años de religiosa ya no se le permitió tratar este tema. Son sacrificios que a los santos les preparan altísimo puesto en el cielo.
Cuando ya le faltaba poco para morir, llegó un obispo a visitarla y le dijo que iba camino de Roma, que le escribiera una carta al Santo Padre para que le enviara una bendición, y que él la llevaría personalmente. Bernardita, con mano temblorosa, escribe: "Santo Padre, qué atrevimiento, que yo una pobre hermanita le escriba al Sumo Pontífice. Pero el Sr. Obispo me ha mandado que lo haga. Le pido una bendición especial para esta pobre enferma". A vuelta del viaje el Sr. Obispo le trajo una bendición especialísima del Papa y un crucifijo de plata que le enviaba de regalo el Santo Padre.
El 16 de abril de 1879, exclamó emocionada: "Yo vi la Virgen. Sí, la vi, la vi ¡Que hermosa era!" Y después de unos momentos de silencio exclamó emocionada: "Ruega Señora por esta pobre pecadora", y apretando el crucifijo sobre su corazón se quedó muerta. Tenía apenas 35 años.
A los funerales de Bernardita asistió una muchedumbre inmensa. Y ella empezó a conseguir milagros de Dios en favor de los que le pedían su ayuda. Y el 8 de diciembre de 1933, el Papa Pío XI la declaró santa.
Vídeo de su cuerpo incorrupto >> http://www.youtube.com/watch?v=yd6A0JDJquk&feature=fvwrel
FUENTE: EWTN
lunes, 6 de febrero de 2012
FIESTA DE LA PRESENTACIÓN DEL SEÑOR Y PURIFICACIÓN DE LA VIRGEN (LLAMADA DE LAS CANDELAS) - 2 de febrero
Por lo tanto ¿cómo contempla María a Cristo al presentarlo en el templo? Con María, ¿cómo contemplamos nosotros a Cristo en el templo? ¿Cómo contempla María a Cristo?
María, la Madre de Dios, contempla a Cristo como el Señor, como el Dios hecho hombre que el mundo busca porque lo necesita. No se puede vivir sin Dios. El mundo se ahoga.
María contempla a Cristo como el Mensajero de la paz, el Portador de la alianza definitiva que sellará con su sangre, que purifica como fuego de fundidor que refina la plata y el oro sin dejar huella de pecado. Y María presenta a su Hijo al Padre por la salvación de todos los hombres.
María contempla a Cristo como la Víctima redentora, la única capaz de ofrecer una reparación infinita y definitiva por el pecado de los hombres. Y María es la víctima corredentora, que al servicio de Cristo, se ofrece con Él al Padre.
María contempla a Cristo como Dios y hombre verdadero, que asume la naturaleza humana, que participa de nuestra carne y sangre, que se hace de nuestra familia, que nos comprende en nuestra debilidad, que es compasivo, misericordioso y perdonador, que carga con nuestros pecado. Y María ha ofrecido virginalmente su carne y su sangre para que se formara el cuerpo del Hijo por obra del Espíritu Santo. Por eso, es la Madre que nos ama, nos comprende, nos perdona. Es Madre compasiva y Misericordiosa. Es la Reina de la paz.
María contempla a Cristo como el Salvador de todos los pueblos. Luz que alumbra en medio de tanta oscuridad. “Bandera discutida” “señal de contradicción” que exige actitud clara y definida para ser aceptada. “Espada” que atravesará el alma de la Madre. Y María, obra del Espíritu, Santo es la primera redimida de modo excepcional y privilegiado, inundada de luz por la plenitud de gracia, de fidelidad absoluta que abre las puertas de su corazón corredentor para dejarse atravesar por la espada del dolor.
Con María ¿cómo contemplamos nosotros a Cristo?
Con María, buscamos a Cristo porque lo necesitamos: es nuestro Salvador. El mundo no puede prescindir de Cristo Redentor, del perdón y la gracia, del cumplimiento de los Mandamientos... sería el caos, la guerra, el terrorismo.
Con María, acogemos a Cristo, portador de la paz, alianza sellada con su sangre. Necesitamos de la purificación en la sangre de Cristo y de la reparación infinita que sólo Él puede ofrecer por nuestros pecados.
Con María, adoramos a Cristo, Dios y hombre verdadero, Dios como el Padre, y nos acogemos a su Corazón misericordioso y compasivo.
Con María, optamos por Cristo, nuestro Salvador y nos dejamos inundar por su luz. Optamos por Cristo con actitud clara y definida, con todas sus consecuencias.
Con María rezamos el Rosario.
Para recordar y contemplar los misterios de Cristo con el corazón, los
sentimientos y la mirada de María. Para alcanzar la paz que necesitamos y la estabilidad del matrimonio entre un hombre y una mujer y, consecuentemente, por la familia. Igualmente, para que los católicos voten en las elecciones con sentido de responsabilidad como piden nuestros Obispos.
Hoy es el día de la vida consagrada. Con María, encomendamos a los monjes y a las monjas, a los religiosos y religiosas, a todos los consagrados. Que aprendamos de María –la primera consagrada- a vivir los misterios de la vida de Cristo con fidelidad y a expresarlo en la vida apostólica. Y todos, con el Rosario en el corazón, en los labios y en las manos.
AUTOR: P. Carlos Lledó, O.P.
Fotos de la celebración de la Fiesta en la iglesia de Santo Domingo el Real (Madrid)
miércoles, 28 de diciembre de 2011
LOS SANTOS INOCENTES
A partir del siglo IV, se estableció una fiesta para venerar a estos niños, muertos como "mártires" en sustitución de Jesús. La devoción hizo el resto. En la iconografía se les presenta como niños pequeños y de pecho, con coronas y palmas (alusión a su martirio). La tradición oriental los recuerda el 29 de diciembre; la latina, el 28 de diciembre. La tradición concibe su muerte como "bautismo de sangre" (Rm 6, 3) y preámbulo al "éxodo cristiano", semejante a la masacre de otros niños hebreos que hubo en Egipto antes de su salida de la esclavitud a la libertad de los hijos de Dios (Ex 3,10; Mt 2,13-14).
Una voz se escucha en Ramá: gemidos y llanto amrgo: Raquel está llorando a sus hijos, y no se consuela, porque ya no existen" -Jr 31,15.
En nuestro tiempo continúa la masacre de inocentes. Millones son masacrados por el ABORTO, millones más mueren abandonados al hambre o son víctima de abusos y maltratos, incluso son empleados como niños-soldado o mano de obra gratis... ¿Qué podemos hacer?.
RECEMOS CON PERSEVERANCIA POR TODOS ELLOS AL NIÑO-DIOS NACIDO EN BELÉN POR MEDIO DE LA SANTÍSIMA VIRGEN, MADRE AUXILIADORA, CONFIÁNDOLOS A SU PODEROSA INTERCESIÓN POR MEDIO DEL SANTO ROSARIO, CON LAS SIGUIENTES INTENCIONES:
Rogamos al Señor por mediación de la Inmaculada Virgen María…
· Te pedimos Padre por todas las personas aquí presentes que de una u otra forma colaboran en esta lucha por la defensa de la vida desde el momento de la concepción hasta su muerte natural. Dales la gracia, el valor y la fortaleza necesaria para vivir y trabajar diariamente según tu Santa Voluntad.
· Oremos por el Papa, defensor incansable de la vida y la dignidad de la persona humana. Oremos por los obispos, los sacerdotes y diáconos y por todos aquellos que tienen una responsabilidad en la comunidad cristiana.
· Te rogamos Señor que ayudes y protejas a todas aquellas familias que sufren conflictos graves que ponen en peligro su estabilidad y el bienestar de sus miembros, en especial de los más pequeñitos. Que Tu sabiduría los ilumine para que puedan encontrar en el AMOR la solución a sus problemas y logren obtener la paz y la tranquilidad necesarias para vivir según tu voluntad.
· Te pedimos Señor porque el actual desarrollo científico-biológico no atente contra la dignidad de la persona humana, sino que por el contrario lleve a la humanidad a tu encuentro, para que asombrados por la maravilla de la creación, sepamos amarla y respetarla.
· Te pedimos Padre, por todos los bebés que ahora corren peligro de ser abortados. Para que sus madres, iluminadas por la luz de tu Santo Espíritu, reconozcan en ellos la maravilla de Tu creación y cobijadas bajo el manto amoroso y maternal de María, encuentren el mejor camino para salir adelante de sus dificultades.
· Muy especialmente, te pedimos hoy Señor por todas aquellas personas que se dedican a practicar y promover el aborto. Que a través de Tí, logren conocer la verdad y comprendan que en cada pequeño ser que eliminan, está presente la maravilla de Tu creación y de Tu presencia. Ilumínalos para que comprendan el valor infinito de cada vida humana y, conscientes de su grandeza, aprendan a amarla y respetarla.
· Inspíranos Padre, para que recordemos que sin Tí nada podemos y que todo nuestro esfuerzo, vaya siempre encaminado a ser testimonio vivo del gran Amor de Dios hacia los hombres. Danos la fuerza y el valor que necesitaremos para continuar siempre fieles a tu palabra.
FUENTE: http://www.corazones.org/santos/inocentes.htm






